Naciones Unidas. – La ONU denunció este viernes graves carencias en la salud sexual y reproductiva de las mujeres tras los terremotos de Venezuela y pidió 10 millones de dólares más para poder asistir en el terreno.
Así lo explicó Paula Narváez, directora regional para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de la ONU (Unfpa), la agencia de la organización para la salud sexual y reproductiva, en la rueda de prensa del portavoz del secretario general, cuando se cumple un mes de los devastadores terremotos.
Centros sanitarios dañados por los sismos
Unos días después de regresar de Venezuela, Narváez explicó que hay 41 centros sanitarios que están dañados por los seísmos y tres que quedaron completamente inoperativos, lo que está llevando al límite unos recursos «ya de por sí limitados».
Las mujeres no dejan de dar a luz durante una emergencia. Sin embargo, las mujeres vulnerables y las adolescentes tienen más probabilidades de quedar aisladas de los servicios vitales que necesitan», declaró.
Entre otras cosas, expuso el testimonio de Camilia, una joven de 19 años, a la espera de una cesárea en medio del «desastre y el desplazamiento».
Riesgo de violencia de género en refugios
También conoció talleres informativos para ayudar a reconocer la violencia de género ante el aumento del riesgo de que se registren casos en los refugios.
Una cosa está clara: la violencia de género aumenta en todas las crisis. Por eso, la protección, incluida la protección frente al abuso y la explotación sexuales, debe ser un elemento clave de cualquier respuesta humanitaria», aseveró.
Pese a que no aportó datos definitivos sobre el número de casos de violencia de género, Narváez avanzó que trabajan en las cifras y lamentó que los casos que se conocen son solo «la punta del iceberg» y que muchas menores que la sufren «no la denuncian por miedo a represalias».
Narváez destacó que, aunque es un asunto mayoritariamente olvidado en las respuestas de emergencia, hay mucha cooperación internacional sobre el terreno, sobre todo de médicos y ginecólogos de República Dominicana, prestando estos servicios.
En el último balance, presentado este miércoles por las autoridades venezolanas, la cifra de muertos ascendió a 5,398, mientras que la de heridos se mantuvo en 16,740. Hay 23,335 personas en refugios y campamentos.