X
Ir arriba
Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama
Aplicación española para el cálculo de riesgos por Covid-19
Covid-19 en República Dominicana
  • Infectados 243,526
  • Nuevos casos 279
  • Fallecidos total 3,179
  • Nuevos fallecidos 7
  • Recuperados 198,386
  • Críticos
  • Pruebas 1,232,699
<< Mapa interactivo >>

Nace un nuevo tipo de padre

Nace un nuevo tipo de padre
Nace un nuevo tipo de padre

Ricky Martin

Solteros, casados o divorciados pero más implicados que nunca en el cuidado de sus hijos. América Latina abre las puertas a nuevos modelos de paternidad en vísperas del Día del Padre.

Vivir la paternidad también es posible fuera de la familia convencional. Algunos personajes famosos como el boricua Ricky Martín o el cantante español Miguel Bosé recurrieron a un vientre de alquiler para hacer realidad su deseo de ser padres.

Según el estudio, «Cultura, masculinidad y paternidad: las representaciones de los hombres en Costa Rica», elaborado por Roy Rivera y Yajaira Ceciliano, «la idea convencional de familia nos lleva a verla como una unidad integrada por madre, padre, hijos e hijas».

El hombre que se hace cargo de los hijos de su pareja es cada día mejor aceptado en el ámbito familiar latinoamericano, según indican los expertos. La figura del padrastro «está interiorizada en la sociedad», sostiene Alavez.

«Implica aceptación tácita aunque se inicie con un rechazo. Pero tanto los hijos como las familias aceptan al padrastro siempre y cuando se organice formalmente el relevo, pues en muchas ocasiones el padre original insiste en el regreso», añade el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México.

«Tradicionalmente se decía que era una figura desapegada, cuyas funciones se limitaban al ámbito de la proveeduría y que su relación era básicamente con la madre. Sin embargo, se observa que, aunque el hombre asuma hijos que no son ‘suyos,’ existe un interés de estos hombres por relacionarse, conocer y acompañar en la crianza de los hijos de sus parejas», afirma Yajaira Ceciliano.

«Hoy, la paternidad no se considera aceptable por sectores cada vez más crecientes de la sociedad si ella no incorpora, a la par de la función proveedora de material, la creación de lazos afectivos firmes y permanentes que requieren mayor cercanía de los padres con su descendencia, además de la procura de cuidados», señala el estudio «Masculinidad y factores socioculturales asociados a la paternidad», elaborado por Manuel Ortega Hegg, Marcelina Castillo Venerio y Rebeca Centeno Orozco.

«Pero la realidad muestra que esos lazos afectivos no se aseguran de manera instintiva o automática por todos los hombres y que para un buen número de hombres y de mujeres prima la idea de que basta que el hombre cumpla con el rol de proveedor para ser un buen padre», indica dicho trabajo, que recoge datos de varios países centroamericanos.

Además, «existe menos censura hacia los padres que expresan su afectividad y deseo de contacto y participación en la crianza de los hijos», precisa.

No obstante, en caso de divorcio, la situación económica interviene de manera decisiva en la relación que el padre mantendrá con su descendencia, señala Alavez. Las parejas de clase media pueden llevar a cabo «una separación planeada y razonada que implica que los padres convivan con los hijos aunque las madres estén ausentes», manifiesta el profesor.

«Entre las familias pobres la situación es más complicada y el patrón se amplia. Hay ocasiones en que los padres divorciados se quedan con los hijos largas temporadas. El resultado no siempre es el óptimo, pues el hombre trabaja y entonces el núcleo ampliado de la familia permite la intervención de tías y abuelas», matiza.

Una de las motivaciones de los padres emigrantes es «mejorar la situación de su familia», sostiene Yajaira Ceciliano. Cuando emigra «todo el núcleo familiar, la relación es mucho más cercana y comprometida», explica la psicóloga. Por el contrario, si es el padre el único en marcharse, «a pesar de que exista un dolor muy grande por la separación, desafortunadamente la relación se vuelve distante y el rol del padre es meramente de proveedor», expone la investigadora.

Aunque «es evidente que la proveeduría material nunca va a reemplazar el contacto cotidiano y físico con los hijos», sostiene.

«Implica aceptación tácita aunque se inicie con un rechazo. Pero tanto los hijos como las familias aceptan al padrastro siempre y cuando se organice formalmente el relevo, pues en muchas ocasiones el padre original insiste en el regreso», añade el profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Comenta con tú facebook

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *