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“Nada sucede porque Sí”

Un cordial saludo a mis queridos lectores, esperando se encuentren bien con el favor de Dios.

Nosotros los seres humanos pensamos que las cosas son así, porque así tenían que ser y se termino el caso. Y no es cierto, cuantos de nosotros no hubiésemos querido ser un poco mas altos, mas bajitos, o tener el pelo negro o con menos canas, pero no es así, cada cual es como Dios quiere que sea, y como nos hizo Dios.

El mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. Pero bueno así somos, y así nos quiere Dios, pues su amor es grande y misericordioso.

Quiero contarles algo donde se prueba lo que siempre he dicho: “Que nada sucede por casualidad”, y que yo no creo en las casualidades, sino en las Diosidades, que son las cosas de Dios.

“Un día, un muchacho pobre vendía mercadería de puerta en puerta para pagarse sus estudios, vio que sólo le quedaba una simple moneda de cinco pesos y tenia hambre. Decidió que pediría comida en la próxima casa, Sin embargo, los nervios lo traicionaban. Toco a la puerta de la casa que llego, y una encantadora joven la abrió. Como sentía vergüenza, en vez de comida, le pidió un vaso de agua. Ella pensó que aquel joven tendría hambre y le dio un gran vaso de leche. El bebió despacito y después le preguntó, ¿Cuánto le debo?, no me debes nada, respondió ella. Y continuó, mi madre nos enseñó a no aceptar pago por una obra de caridad, le dijo. El le contesto, pues le agradezco de todo corazón. Cuando Howard Kelly salió de aquella casa, no sólo se sentía mas fuerte físicamente, sino que también su fe en Dios y en los hombres era más fuerte. Años después, esa joven mujer se enfermó gravemente. Los médicos de su pueblo estaban confundidos. Finalmente le enviaron a la otra ciudad más cercana, donde llamaron a un especialista para estudiar su extraña enfermedad. Llamaron al Dr. Howard Kelly.  Cuando el médico escuchó el nombre del pueblo de donde era ella, una extraña luz iluminó sus ojos. Inmediatamente, vestido con su bata de médico, fue a ver a la paciente.  Reconoció inmediatamente a aquella mujer. El Doctor Nelly se propuso hacer lo mejor que el podía para salvar aquella vida.   Dedicó especial atención a aquella paciente. Después de una dura lucha por la vida de la enferma, esta curación ganó la batalla. El Doctor Kelly pidió a la administración del hospital que le enviaran a el la factura total de los gastos. Él la pagó, después anotó algo y mandó que se la entregaran a la paciente. Ella tenía miedo de leer el documento, porque sabía que tendría el resto de su vida para pagar todos los gastos. Finalmente, leyó la factura y algo le llamó la atención. Decía lo siguiente: Totalmente pagada hace muchos años con un vaso de leche, firmada, Doctor Howard Kelly. Lágrimas de alegría brotaron de los ojos de aquella mujer, y su corazón feliz comenzó a orar diciendo: Gracias Dios, porque tu amor se manifestó en las manos y en los corazones humanos. 

Recuerda, en esta vida, nada sucede porque si, son cosas de Dios. Y lo que haces hoy, mañana, puede marcar la diferencia en tu vida. Haz bien y no mires a quien, dice el refrán.

Termino con el Versículo 14, de la Carta de Santiago, Capitulo 2 que dice: “Porque, ¿De qué sirve, hermanos, que uno diga que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Podrá salvarle su fe?”

 

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

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Comentarios

Has bien y no mires a quien, dice un refran. Mucha verdad en eso que usted dice. Uno no sabe nunca a quien le va a hacer un favor. Es de cristianos el hacer el bien a los demas. Este joven de la historia llego a ser un gran medico y todo comenzo por un vaso de leche. El buen Jesús le cuide siempre.
Sr. Ray, conocia esta historia y es cierto que nada es casual. El Señor nos va guiando si se lo permitimos. Seamos dociles a El. Saludos, Carlos

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