PUERTO RICO.– ¿Imagine quedar ciego a los 16 años? Si usted es nadador profesional, ello podría suponer el fin de su carrera. Pero a sus 19 años, el boricua Darvin Báez ha superado las expectativas de aquellos que pensaban que sus sueños olímpicos habían terminado. Con una medalla de bronce, ahora se prepara para un importante compromiso.
Julio Rivera Saniel, de nuestra alianza informativa latinoamericana, conversó con Darvin y sus padres, y nos trae esta historia de lucha y perseverancia.
