AGENCIAS.- Dos años después, Nueva York es la mejor ciudad del mundo para la japonesa Naomi Osaka. La ex número uno del mundo logró en el US Open su tercer torneo de Grand Slam, el segundo en Flushing Meadows.

Derrotó en la final a la sorprendente Victoria Azarenka por 1-6, 6-3 y 6-3 en una final en la que fue definitivamente de menos a más. Su rival comenzó el partido con un nivel aplastante y poco le dejó hacer a la nipona.

No obstante, tras estar quiebre abajo en la segunda manga, Osaka
levantó el nivel significativamente y comenzó a desgastar mucho más a la
bielorrusa, quien fue perdiendo la finura y frialdad que hasta ese
momento había demostrado.

Además, Osaka se convirtió en la primera
jugadora en 25 años en consagrarse campeona del Abierto de Estados
Unidos tras haber cedido el primer set en la final.

Asimismo, con
su éxito, Osaka se ubicará en el tercer lugar del ranking WTA y sigue
con su racha perfecta en finales de torneos grandes. La mayor
efectividad en la Era Abierta la tiene la alemana Steffi Graf, quien
ganó sus primeras cuatro definiciones y, previamente, el récord le
pertenece a la australiana Margaret Court, quien ganó sus primeras seis
finales en el principio de la década de los ´60.