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Noche de miedo en el barrio La Barquita

Una mujer observa desde la puerta de su casa, ubicada en el barrio La Barquita, inundada por la crecida del río Ozama.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El huracán “Sandy” pasó lejos de la República Dominicana, pero sus lluvias cayeron de lleno en el país y, como siempre en estos casos, afectaron más a los más pobres, como los habitantes de La Barquita de Los Mina, un deprimido sector de Santo Domingo que este jueves está inundado por los cuatro costados.

La noche del miércoles fue muy larga para los vecinos de este barrio, situado a orillas del río Ozama, cuyo caudal crece cada vez que llueve con intensidad y anega sus viviendas. Anoche apenas durmieron viendo cómo el agua entraba inexorablemente en sus casas y escuchando el martilleo del aguacero contra los techos de zinc de sus míseras viviendas.

Maritza Valdés, de 23 años, pasó la noche junto a su esposo y sus tres hijas, viendo entrar el agua en su casa, subidos en el único colchón que les queda, ya que perdieron todos sus enseres hace poco más de un mes, durante el último episodio de lluvias fuertes.

Maritza, a la puerta de su casa, con el agua por las rodillas, cuenta a Efe que la familia ha pasado una mala noche: “con miedo”, reconoce.

“¿Descansar? No, porque, imagínate. ¿Quién duerme y descansa con este agua metida aquí?”, se pregunta la joven, que vive en La Barquita desde hace dieciocho años.

Los dirigentes comunitarios recorrían hoy este pobre barrio, uno de los muchos que discurran a ambas orillas del río que atraviesa Santo Domingo y donde se calcula que habitan unas 300.000 personas, la mayoría en condiciones de extrema pobreza.

Mientras unas familias sacaban sus cosas a la calle para secarlas, otras colocaban colchones bajo una lona, a modo de refugio provisional.

La líder barrial Eridania Rosario explicó a Efe que esta situación es la misma de todos los años y que las cosas siempre siguen “el mismo procedimiento”, pero “esta noche el agua ha subido mas rápido que la vez anterior”.

En La Barquita 57 familias se han refugiado en casas de amigos y familiares y otras 29, entre las que figuran 32 niños y tres mujeres embarazadas, lo han hecho en la capilla de San José.

La situación se complicó hacia las 04.00 horas de hoy (08.00 GMT del jueves) y los vecinos afirman que empeorará, porque el agua del río seguirá subiendo a medida que pasen las horas.

El panorama es parecido en otros barrios cercanos de la zona, como La Lata, La Lechuga y La Milagrosa, donde los vecinos viven en espera de que las autoridades tomen medidas que solucionen estos problemas.

En total, en la República Dominicana 8.755 personas se han visto obligadas a abandonar sus casas debido a las lluvias, según un informe del Centro de Operaciones de Emergencia (COE).

Las historias de estos sectores son un reflejo de la pobreza del país que, según cifras oficiales, afecta a un 33 % de la población, porcentaje que, según fuentes de los sectores comunales, aumentará cuando entre en vigor la reforma tributaria puesta en marcha por el Gobierno para obtener 1.179 millones de dólares con los que atenuar el déficit fiscal.

Pero los dirigentes de los barrios no quieren que se les olvide y por eso Eridania Rosario se encarga de recordar las promesas del Gobierno.

“Por primer vez en la historia, aquí, al sector de La Barquita, bajó el presidente, Danilo Medina, y nos dijo que nos iba a reubicar”, recuerda la representante vecinal.

Y añade con intención que “dondequiera que él esté tiene la mortificación de lo que nos está pasando aquí recordándole que hizo un compromiso con este sector. A él nosotros no lo mandamos a buscar. Él mismo vino y vio todo lo que hay en La Barquita”, así que, “donde quiera que este, la preocupación la tiene”.

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