A casi siete meses de que sus viviendas quedaron bajo los escombros de tierra, tras las lluvias de noviembre del pasado año, residentes del sector La Javilla en la ribera del Río Ozama en Santo Domingo Este, duermen con el temor de que las recientes precipitaciones provoquen nuevos deslizamientos de tierra.

Al recordar que salvó su vida de milagro, Edward Franco, cuya vivienda quedó sepultada bajo la tierra, tras los derrumbes que se originaron en el sector La Javilla en noviembre de 2023, asegura que las alertas meteorológicas lo mantiene en una incertidumbre constante.

Como Franco, otros residentes del sector que limita con la ribera del rio Ozama, afirman que pasan las noches en vela ante el temor de que sus casas se inunden.