Santo Domingo.- El discurso del presidente sobre la crisis en Medio Oriente y su impacto aquí ha sido analizado desde el punto de vista económico y también político.
El reciente mensaje del presidente Luis Abinader sobre la guerra de Irán no fue sólo un reporte económico, fue una pieza de manual en comunicación de crisis. Bajo la óptica de Timothy Combs, el mandatario aplicó una estrategia de encuadre externo.
Contexto internacional y transparencia
La crisis no nace en el Palacio Nacional, sino en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del petróleo mundial. Abinader fue realmente honesto, no disfrazó la realidad.
- Somos una economía importadora que recibe precios y no los fija.
Ajustes económicos y protección social
Al anunciar que el barril de petróleo pasó de 65 dólares presupuestado a casi 100, preparó el terreno para lo inevitable, ajustes en los combustibles entre 5.2 y 6.7 por ciento. Pero la clave del mensaje fue la protección.
El gobierno no lanza al ciudadano al vacío.
Se activó el escudo de mil millones para fertilizantes y se mantuvo congelado el precio del GLP, el gas de la familia dominicana. Además sacó pecho con nuestras fortalezas, reservas de 16.000 millones de dólares y una matriz energética diversificada que hoy nos da cierta ventaja.
¿Cuál es la lectura? Es una apuesta por la responsabilidad compartida.

El mensaje busca que el sacrificio sea transitorio para evitar un costo mayor en el futuro. En fin, una narrativa que busca cambiar la incertidumbre por confianza, recordándonos que este país no se detiene, se ajusta y que avanza. Hasta la próxima.
República Dominicana depende en gran medida de importaciones energéticas, principalmente petróleo y gas. Esto significa que los aumentos internacionales de precios se reflejan inmediatamente en los costos locales de combustibles, electricidad y fertilizantes, afectando tanto al gobierno como a los ciudadanos.
En situaciones de alta incertidumbre económica, la comunicación estratégica se vuelve fundamental. Los líderes políticos utilizan técnicas como el encuadre externo, la transparencia y la protección social para mantener la confianza ciudadana y preparar a la población frente a ajustes inevitables.
