Santo Domingo.- Una de las prioridades para tener un sistema de transporte de calidad, sin duda, debe ser la desarrabalización de las vías. Esto debe incluir sacar de circulación a los motoconchistas y choferes de carros públicos, dejando de caer en el chantaje de que son «padres de familia».
No hay una amenaza más latente a la seguridad en las avenidas que los motoristas de pasajeros, los conductores de carros y autobuses pertenecientes a sindicatos, y los camioneros. Ellos son los principales «matones» de las calles, los que imponen su propia ley.
El caso de Santiago, en el que un chofer que conducía un camión de basura fue atacado hasta la muerte por motoconchistas, es una muestra más de que estos actúan como manadas, de forma irracional; según ellos, “un golpe a uno es un golpe a todos”, pues en su mundo solo existen sus propias normas.
Depende de las autoridades sentar un precedente que sirva de corrección a este tipo de conducta, que es más frecuente de lo que algunos creen; la violencia sistémica ejercida, necesita ser arrancada de raíz y con esto empezar a demostrar que no somos una selva con asfalto.
