Sao Paulo. Cuba ha resistido un bloqueo criminal e inhumano durante 67 años, afrontando crueles impactos económicos y comerciales que han sacado a flote con más fuerza la estirpe del cubano, gente firme y combativa, demostrado durante importantes hechos históricos.

El bloqueo que se ha empeñado en mantener Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados, recrudecido con la obsesión del presidente Donald Trump, hoy se amenaza con un nuevo bloqueo sin precedentes, contenido en la Orden Ejecutiva emitida por la Casa Blanca el 1 de mayo del presente año, a niveles extremos, y constituye un acto de agresión que multiplica los efectos que han venido estrangulando la dinámica de vida de esa hermana nación y sus relaciones que, por derecho, como nación soberana e independiente, le corresponde con terceras naciones.

Esta nueva amenaza contra Cuba, por sí, es de carácter criminal, porque, además de sus efectos extraterritoriales del bloqueo con la intimidación a empresas y entidades extranjeras, incluidos bancos, limitándoles sus relaciones con Cuba, sus efectos destructivos están dirigidos a generar hambre y desesperación en la población, como se está evidenciando, con consecuencias catastróficas en los aspectos económicos, sociales, políticos.

La situación crítica con el combustible, causada por el bloqueo petrolero, es el impacto más crucial, afectando todas las actividades productivas y el sistema electroenergético nacional, al extremo de paralizar el funcionamiento de los hospitales, salvo casos graves; el acceso a la educación presencial en todos sus niveles; al transporte público; al agua potable; disminuida la producción de alimentos, las importaciones y exportaciones, pues el país va quedando sin recursos. El efecto dominó de tal situación trae como consecuencias directas y colaterales la no llegada de turistas, la reducción de transacciones comerciales, el retiro, bajo la presión de Trump, de empresas instaladas, como es el caso de la canadiense Sherrit, cuya actividad es la extracción de petróleo, gas nacional y níquel; la prestación de servicios médicos en otros países va siendo cancelada por varios gobiernos, reduciéndose así los ingresos por ese reglón.

El impacto económico del bloqueo durante el período de marzo de 2024 a febrero de 2025 asciende a más de siete mil millones de dólares, según declaraciones recientes del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, lo cual, en lo social, es incuantificable, porque se trata de la calidad de vida de una población que se deteriora cada día.

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Pese a la crítica situación, aún con la amenaza trumpista de una intervención militar contra la Isla, la estirpe del cubano se traduce, además, en una experiencia acumulada con el triunfo de su Revolución, con el bloqueo durante estos 67 años, sumado a la naturaleza ideológica-política de Cuba, les permite enfrentar con arrojo, aún con las limitaciones, pero de manera muy consciente y firme, la cruel agresión de los Estados Unidos y sus aliados, bajo la convicción de: Vencer o Morir, como lo enseñó Fidel.

Algunos hechos históricos de la valentía del pueblo cubano

Cuando hablamos de la estirpe del cubano, hablamos de una conciencia fuerte de su orgullo patriótico, conjugado con su ideología, capaz de llevarle a ofrendar su vida por la Patria, como lo siguen demostrando, desde el siglo XVIII, importantes hechos que guarda su historia, hasta el triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, y más allá.

Rescate de Sanguily:

El 8 de octubre de 1871, una columna española de 120 soldados conducía prisionero al mayor general mambí Julio Sanguily. Una partida cubana de 35 hombres, al mando del mayor general Ignacio Agramonte, cargó al machete contra ella y rescató al prisionero.

Protesta de Baraguá:

El 15 de marzo de 1878 se reunieron en Mangos de Baraguá el mayor general cubano Antonio Maceo y el capitán general español Arsenio Martínez Campos. En la reunión, Maceo rechazó aceptar el Pacto del Zanjón porque no se había logrado ni la independencia de Cuba ni la abolición de la esclavitud, declarando su decisión de continuar la lucha.

Batalla de Mal Tiempo:

Tuvo lugar cerca de Cienfuegos, el 15 de diciembre de 1895. Las tropas cubanas, al mando del dominicano generalísimo Máximo Gómez, enfrentaron a más de 2500 soldados españoles, causándoles más de 300 bajas entre muertos y heridos.

Batalla de Palo Seco:

Tuvo lugar el 2 de diciembre de 1873, en la actual provincia de Las Tunas, donde el generalísimo Máximo Gómez enfrentó con 300 hombres a la columna española del teniente coronel Vílchez, con 600 soldados, causándole 507 muertos, entre ellos Vílchez, y haciendo 70 prisioneros. Se explica lo mortal de la batalla por el hecho de que, del lado español, combatían cientos de cubanos traidores, a los cuales los mambises no perdonaban.

Combate de Sao del Indio:

Tuvo lugar el 31 de agosto de 1895, al oriente de la isla. En el choque, el mayor general Antonio Maceo, con 650 mambises, enfrentó a una columna española con 900 soldados, 200 guerrilleros cubanos y un cañón, derrotándola y causándole más de 300 bajas; de ellas, 250 muertos.

Ataque al Cuartel Moncada:

Tuvo lugar en la madrugada del 26 de julio de 1953. Fidel Castro, con un grupo de 160 revolucionarios mal armados, asalta la segunda fortaleza militar del país, enfrentando a más de 400 soldados con armamento moderno, causándoles 18 muertos y 28 heridos. La mayoría de las bajas revolucionarias fueron producto del asesinato de prisioneros.

Desembarco del Granma:

Tiene lugar el 2 de diciembre de 1956, por la costa sur de la provincia de Oriente. Fidel, con 82 expedicionarios, logra desembarcar en terreno pantanoso, timoneado el Granma por el dominicano Ramón Mejía del Castillo (Pichirilo). El 5 de diciembre, el ejército batistiano logra sorprender a los expedicionarios, dispersándose y muriendo en combate o asesinados tras ser hechos prisioneros. Logran reunirse 12 expedicionarios con 7 fusiles, ante lo cual Fidel dejó para la historia su frase: “¡Ahora sí ganamos la guerra!

Batalla del Jigüe:

Tuvo lugar entre el 11 y el 21 de julio de 1958 en la Sierra Maestra, como colofón de la ofensiva batistiana contra el Ejército Rebelde, para lo cual, desde mayo, habían desplegado en el terreno 10 batallones para un total de 10 000 soldados, con apoyo de la marina, la artillería y la aviación. Cerca de 300 rebeldes, con Fidel a la cabeza, resistieron y derrotaron a los atacantes. La batalla decisiva y final es la del Jigüe, donde las tropas revolucionarias cercaron al batallón 18 de la tiranía, con 400 soldados. Se les hicieron 41 bajas y se rindieron más de 200 hombres de esa tropa.

Batalla de Playa Girón:

Tuvo lugar entre el 17 y el 19 de abril de 1961, cuando desembarcan por Playa Girón los mercenarios de la Brigada 2506, armada y entrenada por la CIA. A pesar de su poder de fuego y el apoyo con aviones norteamericanos, los 1500 mercenarios son derrotados en menos de 72 horas, causándoles 114 muertos y 360 heridos. Se considera la primera gran derrota del imperialismo norteamericano en América.
¡Eso es Cuba! La historia demuestra que el cubano, con su estirpe de dignidad y decoro, está dispuesto a dialogar con quien sea y cuando sea necesario. Y lo han reafirmado. Pero también a defender la patria hasta vencer o morir.