1.- Desde siempre a la mayoría del pueblo dominicano políticamente lo han colocado en una situación no querida, pero voluntariamente aceptada. En una especie de encerrona.

2.- La gente buena del país es contraria a los vicios sociales, pero sin darse cuenta los eleva a los altares.

3.- En nuestro medio, las personas de buenos sentimientos son contrarias a la corrupción, la criminalidad, la drogadicción, el narcotráfico y otras lacras.

4.- Las grandes mayorías nacionales rechazan la pobreza, el desempleo y la falta de adecuados servicios de educación, salud y techo digno.

5.- Pero ocurre que cuando el pueblo tiene la posibilidad de hacer desaparecer las manchas que lo dañan, sus anhelos resultan frustrados.

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6.- Las ciudadanas y los ciudadanos al ejercer el voto tienen la posibilidad de hacer valer sus aspiraciones de cambiar lo malo por lo bueno en la sociedad donde viven.

7.- Desde ya al ciudadano dominicano lo tienen condicionado para que, en lugar de sufragar contra lo que daña a la sociedad, santifique lo que la hace inútil.

8.- En las votaciones de 2028, electoras y electores de aquí serán convocados a votar por partidos y candidatos iguales, ideológicamente semejantes a los que se presentaron en pasados procesos electorales.

9.- La ciudadana o el ciudadano que vota en el 2028, sin proponérselo, está confirmando la situación actual, o sea, corroborando la corrupción, reafirmando la drogadicción, validando la pobreza y refrendando el fenómeno del narcotráfico.

10.- El sistema social vigente en nuestro país está diseñado para que el ciudadano, al votar, esté prorrogando las manchas, extendiendo las lacras y ampliando la vida de los vicios existentes.

11.- El ordenamiento predominante entre nosotros deja al votante sin alternativa, disyuntiva u opción. Lo pone en situación obligatoria.

12.- Lo peor para el pueblo dominicano es que los partidos del sistema, causantes de los males que padecemos, no cuentan con antagonistas que con posibilidades de éxito los puedan vencer.

13.- Durante mucho tiempo el ambiente dominicano será angustioso, agobiante, asfixiante y nada relajado.

14.- La presente coyuntura que vive el país no es la más oportuna ni conveniente; no está de perlas, como bajada del cielo ni para estar a gusto.

15.- Lo que pinta la realidad política nacional es que resulta adecuada para ir acumulando fuerzas para, en el momento oportuno, salirle al frente a los que hoy representan una traba para lo bueno.

16.- Procede actuar en el momento adecuado, favorable y acertado para salir de lo que hoy es contrario al bienestar de la mayoría del pueblo dominicano.