1.- La democracia representativa presente aquí es un régimen político en el que los ciudadanos eligen, de modo directo, representantes en quienes delegan el ejercicio de las funciones en el Estado.
2.- El que elige cree que a quien ha elegido interpretará su voluntad y defenderá sus intereses en el curso del ejercicio del mandato.
3.- Pero ocurre que aquel que resultó escogido para desempeñar las funciones del Poder Ejecutivo no actuará en provecho de su elector, sino de las clases sociales económicamente poderosas.
4.- Para las ciudadanas y los ciudadanos pobres, la democracia representativa, luego de los procesos electorales se convierte en una ficción, un cuento, pura fantasía.
5.- Para que la democracia representativa deje de ser falsa para los marginados sociales, y se convierta en auténtica, los oprimidos deben accionar.
6.- En la democracia representativa, los de abajo deben actuar, obrar, intervenir para hacerse sentir actores en las movilizaciones de contenido social.
7.- El elector pobre está en la obligación de ser permanente demandante de sus reivindicaciones, requeriente activo y querellante por sus derechos.
8.- El ciudadano que en la democracia representativa no procede como activo reprochador contra el primer mandatario, siempre será víctima de la politiquería.
9.- Los pobres que en la democracia representativa se acomodan a la situación, se adaptan a la miseria y se ajustan al sistema, serán sufragantes utilizados como pendejos.
10.- El que ejerce el derecho al voto y se queda tranquilo esperando que su candidato, ahora elegido, va a cumplir las promesas de campaña, se convierte en un tonto útil.
11.- En la democracia representativa el que sufraga, en el futuro, debe ser un ciudadano dificultoso, retorcido, dispuesto a intrincar y lioso para hacer valer su voto.
12.- Ese que fue a las urnas movido por los ofrecimientos de su candidato tiene legítimo derecho de exigir que se cumpla lo prometido, pretender que su elegido honre la palabra dada.
13.- La democracia representativa se alimenta de los reclamos firmes, de las quejas en calles, parques y avenidas, de los pedimentos formales cargados de vehemencia.
14.- En la democracia representativa, ciudadano valioso es el que recupera lo ofrecido haciendo uso de su oposición al olvido de campañas electorales.
15.- Ninguna democracia representativa soporta los justos reclamos de los que llevaron al poder a los que ahora están al frente del gobierno central.
16.- El mejor aporte que pueden hacer los luchadores sociales es adiestrar, orientar y educar a electoras y electores de cómo materializar su voto luego de sufragar en los marcos de la democracia representativa.
