1.- Las potencias coloniales recurren a la agresión de países con el fin de ocuparlos, subordinarlos y avasallarlos para pillaje y sometimiento.

2.- Mediante la intervención, uno o varios Estados ejecutan injerencia en los asuntos internos de otros, por la fuerza y en forma abierta o disimulada.

3.- Estados Unidos, utilizando sus cuerpos armados, el día 3 de enero de 2026, llevó a cabo en Venezuela una intervención con el fin de secuestrar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores.

4.- Luego de la agresión a Venezuela el 3 de enero de 2026, y cumpliendo su objetivo de secuestrar a Maduro y a su esposa, Estados Unidos ha mantenido una intervención con disimulo, enmascarada.

5.- La presencia de la administración del señor Donald Trump en Venezuela no es una ocupación permanente.

6.- Estados Unidos, para apoderarse de los recursos naturales de Venezuela, mantiene una intervención distinta a las que había practicado con anterioridad. Es una acción imperial muy sui géneris.

7.- La dominación que están ejerciendo los monopolios norteamericanos sobre Venezuela es diferente a la puesta en ejecución con anterioridad en otros países.

8.- Donald Trump tiene en Venezuela una presidenta aparente, al servicio de los intereses estadounidenses, fruto de una intervención muy peculiar.

9.- Ahora, con motivo de los dos terremotos, el pueblo venezolano necesita disponer de amplias sumas de dinero, pero solamente el señor Donald Trump decide la cantidad que pone en manos de la presidente encargada Delcy Rodríguez.

10.- En Venezuela se unieron agresión e intervención para, en una forma particular de dominio, mantener aplastado al pueblo venezolano.

11.- El control de Estados Unidos sobre Venezuela es algo que se sale de la normal intervención y agresión. Está fuera de las prácticas imperiales.

12.- En la actualidad, Venezuela está bajo el absoluto control de Estados Unidos, sin que este necesite la fuerza militar para manejarlo todo. El imperio se ha hecho nuevamente dueño de las riquezas venezolanas.

13.- Lo peor es que, después del 3 de enero del 2026, el pueblo venezolano luce dormido, aceptando tranquilamente la imposición por sumisión.

14.- El proceso que están viviendo las venezolanas y los venezolanos después del 3 de enero 2026, es para avergonzarse.

15.- Es posible que muchos venezolanos no tengan hoy la menor idea de quién es la autoridad, el mando en su gobierno central.

16.- La gente que en Venezuela goza de sano juicio está consciente de que, aunque su país no quedó militarmente ocupado luego del 3 de enero de 2026, la autoridad, la dirección y el jefe están en Washington.