Reputados analistas de la realidad dominicana, que incluyen la dimensión política en su portafolio temático, al parecer no calibran del todo el peso de los cambios significativos registrados en las últimas décadas y que ahora muestran el rostro de sus consecuencias en la economía, la sociedad, la cultura y la manera de entender y valorar el quehacer del poder.

El Banco Central, bajo la dirección de un equipo profesional encabezado por el gobernador Valdez Albizu, divulga el desempeño de indicadores vitales al funcionamiento de la economía. Como el PIB nominal, que se proyecta para 2026 en US$136 mil millones según estima el FMI, sobre los casi US$128 mil millones del 2025, siendo la 7ma economía de la región. El flujo de las remesas, US$11 mil 866 millones el año pasado y su impacto en los hogares. El rol protagónico del turismo, con ingresos ponderados en US$12,500 millones para este año y su efecto multiplicador en los encadenamientos productivos con otros sectores generadores de bienes y servicios.

El BC, en ejercicio sistemático de pedagogía popular, ilustra acerca de la Inversión Extranjera Directa, el Índice de Precios al Consumidor con el cual mide la inflación. Detalla la dinámica del mercado de trabajo en sus niveles formal e informal, y las tasas de desempleo. Nos dice cómo realizan los hogares sus operaciones, segmentados por grupos de ingresos y ejecución de gastos por renglones. Documenta nuestro comercio exterior y el funcionamiento de los sectores financiero y cambiario, así como el estado de la deuda pública y su composición. Ausculta con encuestas las expectativas empresariales y el clima de negocios.

Asume tareas especiales, al construir una cuenta que computa el creciente papel del sector cultural y la economía naranja, como antes lo hizo con la cuenta satélite de turismo y la del sector salud. De ahí su credibilidad en la gestión técnica de los datos, avalada por una rigurosa selección de su personal profesional.

Banco Central y nueva economía

La nuestra ya no es la economía del postre sustentada en exportaciones de azúcar, café, cacao y tabaco. El turismo, las zonas francas, la minería, los nuevos renglones verdes como vegetales y frutas apuntalan el sector externo. Mientras la hoja aromática de las vegas cibaeñas vuela en acreditados cilindros que generan unos US$1,300 millones.

La sociedad dominicana no es la que imperaba cuando Balaguer, Bosch y Peña Gómez dominaban la escena, y don Antonio, Jorge Blanco, Majluta y el Máximo Líder se disputaban el control del PRD que ganó las elecciones del 62, 78, 82 y 2000. Y que en los comicios 2024 obtuvo apenas 19,790 mil votos (0.45 %). Superado un veterano Miguel Vargas por el Cobrador Roque Espaillat, Carlos Peña y Virginia Antares. Al vaciarse su electorado en el PRM formado en 2014 con la franquicia de la Alianza Social Demócrata que con Jimenes Grullón en el 62 alcanzó 17,898 votos (1.7 %).

Cuando ahora miramos hacia el Partido Reformista que ganó las elecciones del 66, 70, 74, 86, 90 y 94, gobernando 22 años con una impronta de transformaciones estructurales y que todavía en 2000, con Balaguer llevado en andas, atrajo el 25 % de los votantes, nos luce irreconocible. Derivado en partido bisagra basculando al soplo del mejor postor -ora PLD, PRD o PRM-, erosionado en sus cuadros dirigentes transmutados en refuerzos de otras fuerzas dominantes. Al grado que en 2024 sólo aportó unos 38 mil votos (0.87 %) a Luis Abinader.

Hoy, se dice, busca una figura carismática que obre el milagro de la resucitación realizado por Jesús, al sentenciar ante el cadáver de Lázaro: «Levántate y anda».

El dominante PLD por 20 años en el poder, fundado en 1973 por una minoría desprendida de la matriz del PRD encabezada por Juan Bosch y un grupo de universitarios, que en 2016 casi alcanzó 62 % con la reelección de Danilo Medina. Hoy registra el desgaste del ejercicio del mando y de la salida de Leonel Fernández en 2019, su presidente por dos décadas y cabeza de 3 períodos gubernativos, ahora al frente de la Fuerza del Pueblo. En 2024 el PLD marcó 10 %, un bajón de 50 puntos en 8 años.

Relevo del sistema de partidos

Tres organizaciones (PRD, PRSC y PLD) rigieron el sistema de partidos por 58 años desde 1962 hasta 2020 y hoy bordean el 20 % en la intención de voto conforme Encuesta 29 ACD Media, figurando PLD con 15.3 %, PRSC con 3.2 % y PRD 1.5 %. En cambio, las 2 marcas más recientes, PRM y FP, atraen 29.1 % y 20.9 %, totalizando el 50 % de las preferencias. Señal del tremendo desgaste partidario y la velocidad de la mutación de las marcas en nuestro escenario político.

En el panorama que pinta dicha Encuesta de cara al 28, hasta ahora a 3 bandas -si las 3 fuerzas mantienen la tendencia pautada por los encuestados sin mayores alteraciones y sin alianzas entre ellas- la propensión a una 2da vuelta -sólo verificada en 1996, o sea, 32 años después- tendría real probabilidad de concretarse. Si emergiera una 4ta opción en la pista electoral y rondara en torno al 10 %, la 2da vuelta sería prácticamente un hecho al dispersarse aún más el voto. Aplicando un cálculo de aritmética simple.

En dicho caso, ya despejada la pista con sólo 2 corredores, un dedo índice indiscreto que ha estado operando en los más recientes comicios latinoamericanos, podría moverse señalando una preferencia. Quizá innecesario dada la decoloración progresiva de las opciones en juego.

Un tópico inadvertido en algunos análisis prospectivos consiste en ignorar lo sucedido en 2020. Abinader no sólo ganó a los 52 años acompañado de cuadros jóvenes que ocuparían posiciones gubernamentales. El mismo no era un político profesional como Danilo Medina ni un académico como Leonel Fernández. Era un empresario con credenciales gerenciales en el grupo familiar ABICOR, que había operado 3 hoteles turísticos y manejaba una cementera y la exitosa universidad privada O&M fundada por su padre a mediados de los 60.

A su vez había incursionado con tino en la política al facilitar la franquicia familiar de la ASD para el trasvase de dirigentes y seguidores del PRD hacia el nuevo PRM. Nucleando igualmente a favor de su candidatura a sectores empresariales a través del Gabinete Presidencial dirigido por el expresidente del CONEP Lisandro Macarrulla, quien ocuparía la estratégica cartera de la Presidencia.

Asimismo, Abinader había competido en las internas del PRM con el legendario expresidente Hipólito Mejía superando cómodamente a su contrincante, armonizando fórmulas partidarias unitarias. Venciendo el maleficio centrífugo del antiguo PRD plagado de luchas de tendencias y personalidades rivales divisivas. Representando una nueva generación y el arribo de un rostro empresarial al poder.

Así las cosas, no extraña observar que un joven ministro de 50 años figure con altas notas en las mediciones de intención de voto de las encuestas más recientes. Y que su desempeño corresponda a la cartera de Turismo, el sector motor por excelencia de la nueva economía dominicana. Cuyos indicadores exhiben crecimiento continuo en la llegada de turistas, arribo de cruceristas, flujo de inversiones hoteleras, apertura de nuevos mercados emisores, acuerdos de servicios aéreos y marítimos, y expansión de turoperadores. Acreditándonos como un destino de prestigio. Referido a una gerencia efectiva focalizada en logros.
Ecosistema Comunicacional

Mientras los partidos, sacralizados como entes exclusivos de la democracia representativa, despliegan sus músculos a través de formas tradicionales de hacer política, la sociedad se mueve en nuevas direcciones.

El ecosistema comunicacional nos revela datos elocuentes. En 2026 unos 11 millones de líneas móviles activas operan en el país, estimándose su penetración en el 93 % de los hogares, servidas por Claro (64 %), Altice (33.5 %) y Viva (2.8 %), con acceso a Internet fijo, móvil y Wifi público del orden del 91 %. El teléfono celular ha devenido en el alter ego de la gente, cubriendo todas las edades, actuando como interlocutor obligado y a su vez filtro multifacético de la realidad que nos llega a diario.

Conforme nota de Evidencias del investigador Julián Valdés, basada en fuentes como Data Reportal, a finales del 2025 contábamos con 7.9 millones de cuentas TikTok, 7.5 YouTube, 6.1 Facebook, 5.1 Instagram, 3.3 Messenger, 2.4 LinkedIn y 2.3 Snapchat. Asimismo, 660 mil X, 577 mil Threads y 437 mil Reddit. Un verdadero enjambre digital que nos vincula con un clic a las redes del planeta.

A raíz de la pandemia del Covid-19, el Minerd distribuyó 800 mil tabletas entre la población escolar y el profesorado para las clases virtuales. Colegios y universidades como la UASD implementaron plataformas digitales para desarrollar la docencia a distancia, masificando el uso de estos dispositivos junto a unidades de notebook y laptop. Aplicaciones como zoom se popularizaron instalando potentes vehículos de interconexión virtual, acortando distancias físicas y acercando a la gente desde el confort del hogar o la oficina.

La Encuesta ENHOGAR de la ONE de 2022 encontró que el 76 % de los hogares poseía por lo menos 1 aparato de TV. En noviembre del 2024 INDOTEL reportó 3.4 millones de hogares con 1 aparato mínimo de los cuales el 91 % contaba con otro. Joan Vallejo (El Dinero 4/12/25) nos informa que el 35 % de los hogares tiene contratos de TV por cable (584 mil suscriptores a mediados 2025), mientras las plataformas streaming en expansión ya cubren otro 31 %.

Cabalgando sobre esta dinámica digital y transmitiendo en canales de YouTube vienen proliferando los medios alternativos, catapultados por influencers que postulan estilos de vida diferentes o enfoques divergentes a los convencionales.

Así, no es fortuito el fenómeno de Alofoke Radio Show y su reality La Casa de Alofoke, millonario en seguidores. Ni la popularidad creciente de Somos Pueblo con el Piro y su chispeante «Vamos a divertirnos». La audiencia de Impolíticamente Correcto de Aneudys Santos con invitados como Remberto Pichardo o Julito Hazim y La 5ta Pata de José Maracallo y Edwin Cruz. Las Exclusivas de José Peguero y el incógnito Marola. Formatos precedidos por el Antinoti de Sergio Carlos. Ahora aparece la plataforma República animada, con piezas de humor político letales en cartoons elaborados con IA.

ACD Media revela que la gente está al grito. Con 6.8 millones de vehículos transitando en las calles: 4 millones motores, 2 millones carros y jeeps, 856 mil cargas, buses y otros. No hay Intrant, Digesett y semáforos que valgan. Porque en esta era del populismo electoral es obvio que 4 millones de votos siempre valdrán más que 2.

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