Nuestro pueblo sin una Constitución suya
La Constitución dominicana es vista como ineficaz por muchos, ya que no garantiza derechos básicos como alimentación, empleo y seguridad para todos.
1.- Toda persona ocupa un lugar en la sociedad bajo el supuesto de que sus libertades y derechos están garantizados por la Constitución.
2.- La Carta Magna, la ley fundamental del Estado, determina el régimen social, estatal y el funcionamiento de los derechos y deberes de los ciudadanos.
3.- La Constitución política descansa sobre un régimen económico y social que es el que indica con exactitud su función, eficacia y utilidad.
4.- Para ciudadanas y ciudadanos no bastan las prerrogativas consagradas en la ley de leyes, sino que las mismas cumplan su cometido en provecho de las personas.
5.- Para la mayoría de la población dominicana, los derechos estampados en la Constitución carecen de eficacia, funcionalidad y productividad.
6.- El dominicano de a pie tiene justos motivos para considerar como ineficaces, inútiles las disposiciones constitucionales.
7.- La mujer o el hombre pobre de aquí con razón puede decir que no se siente amparado, protegido ni auxiliado por lo consagrado en la Constitución, porque lo acompaña el desamparo, el abandono.
8.- Ese ciudadano dominicano que no tiene asegurada la comida considera inexistente, imaginario, hipotético y nulo lo establecido en la Constitución como derecho a la alimentación.
9.- Esa mujer o ese hombre dominicano que forma parte de los miles y miles de desocupados con razón puede expresarse diciendo que es pura retórica el derecho constitucional al empleo.
10.- Con estilo muy adornado se hace referencia al derecho constitucional a una vivienda digna, lo que es desmentido por los que viven en barrancas.
11.- En nuestro medio es simple palabra el derecho a la vida si se toma en cuenta que la inseguridad y la criminalidad están muy presentes, formando parte de la de todos los días, o muy frecuente, de la cotidianidad.
12.- En el país estamos viviendo no con la confianza de lo establecido en la Constitución, sino en estar seguro de sí mismo, en actuar como dueño de sí, firme en las convicciones y la seguridad que le da el aplomo.
13.- Como la Constitución reposa, se acomoda sobre el régimen económico vigente en la sociedad, este es el que debe ser tomado en consideración para saber a quién le sirve la Carta Magna.
14.- La Constitución, aunque con contenidos generales, está para servirle a una clase, no a todos por igual. Es un instrumento clasista.
15.- En una sociedad heterogénea como la dominicana, la Constitución está para apoyar a la clase dominante, no al pueblo, jamás a las masas populares.
16.- Para la mayoría del pueblo dominicano tener una Constitución a su favor y en provecho de todos los oprimidos, primero debe luchar para construir un ordenamiento que sea acorde a sus intereses.