Ojalá comiencen sus acciones, abogando por la nación que, obviamente, los inspiro: Haití. Lloro al recordar su miseria, su caos; no hay gobierno. Urgentemente, necesita ayuda.

He estado siguiendo con mucho interés lo relativo a la “Alianza para el Desarrollo en Democracia” que están realizando los presidentes, Luis Abinader,  deRepública Dominicana,Laurentino Cortizo Cohen, dePanamá yCarlos Alvarado Quezada, deCosta Rica. Creo entendersusinquietudes,anhelos, laesenciade la iniciativaylaapoyo,sin temor.

Sueño conquelas nacionespobres y en crisiscomoHaití, puedan levantarse y saliradelante; anhelover Venezuela prospera como en épocasanteriores; que muchasnaciones,siganadelante , desarrollando las potencialidades, buscando justa distribución de las riquezasy respetando las leyes. Estas inquietudes,entre otras, mehan hechopensar enla necesidad deque surja unmecanismo practico, pendiente del día adía, para despertar organismos internacionales, paraayudar lospueblos en lasolución de los problemas básicos yen búsquedade supaz ybienestar.

La “Alianza para el Desarrollo enDemocracia” quehan iniciadoestos mandatariosy alque,de seguro, se incorporaran otras naciones, puede ser unaplataformafirme, efectiva, para evitar que los organismos internacionales, descuideno evaden, los gravesproblemasde sus aliados. 

Todo parece indicar que la situación deHaitífue “el fosforo queencendióla mecha”. La alianza seiniciócuandoel pasado mes deseptiembre,al margen de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)los tres mandatarios de RD, Panamá y CostaRicafirmaron una declaración en la que expresaban su preocupación por la crisis deHaití.Luego, enoctubre, se reunieron enPanamá, donde emitieron una declaración conjunta, solicitando ala comunidadinternacional, acciones urgentes para enfrentar la crisis haitianay ayer, se reunieron aquí, en RD, con la intención“deprofundizar esta alianza como una instancia que, a través del diálogo político, la cooperación y el comercio, busca promover el desarrollo sostenible”..

A mi juicio, elnombre deesta alianzaretratasuesencia; se estánuniendo para    ayudar, para contribuir,aldesarrollo equilibradoy humanode nacionesquelonecesiten; paratocar laspuertasa laspotencias que puedan ayudarlos. Me complace que el Presidente Abinader , junto a sus colegas dePanamáy Costa Rica ,se estén dedicando a este proyecto;proyecta lideressolidarios,conideas claras, practicas,sobrelo que se necesita para el desarrollo armónico y la paz;es una forma efectiva,humana, hermosay significativa de ayudar; dedemostrar queseestápensando en las naciones hermanas para que no se sientan solas, en sus esfuerzos por salir adelanteyrespetando susoberanía.La alianza, unefuerza para solicitar ayuda a las grandes potencias.

Ojalácomiencen susacciones, abogandopor la nación que, obviamente, losinspiro: Haití. Lloro al recordar su miseria, su caos; no hay gobierno. Urgentemente, necesita ayuda. LaAlianzapara el Desarrollo enDemocracia, podrá tocarpuertasy ser escuchada pororganismos internacionalespara que fluyan ayudas efectivas. Esta alianzaes un poner las manos en el hombrodel pais necesitado, es un decir queno estásolo; esun mecanismo de buscarleayudao dar a conocer su situación,paraque no caiga en elvacío; es un comprender el alma de un pueblo y fortalecer su espíritu; en un señalarle el caminohaciatierra firme.

Bueno, así entiendo que es laesencia,los valores, principios y accionesenvueltas en esta iniciativa y que han motivado a estos tresprestigiososy noblesgobernantesde RD, Panamá y Costa Rica, a sacar tiempo de su apretada agenda, paraayuda humanitaria de bien común, parafacilitarle la acción a los organismosinternacionales; les ofrecenundispositivopracticoy creíble, paraatender de inmediato los pueblos con graves problemas; este mecanismo es la“Alianza para el Desarrollo en Democracia”. ¡Adelante!