Esta herramienta estadística merece apoyo de los buenos ciudadanos, los mismos que sabrán exigir por cualquier difícil cúcara-mácara que se intente y que niegan sus votos a los habituales reperperosos.

Son risibles los histéricos tuits de “patriotas” y nazionalistas acusando a Miosotis Rivas, directora de la Oficina Nacional de Estadísticas, de ser pro-haitiana, y por tanto, incapacitada para contar cuántos somos. Supongamos que la licenciada Rivas fuera haitiana, que quizás enculille más a mis amigos derechistas, ¿han pensado que las 35,000 personas que harán el censo están al servicio de otra causa que su éxito?

El censo es indispensable para programar políticas públicas y acciones privadas. El afán progre de la funcionaria, que es innegable, no agrada a muchos conservadores. Pero es absurdo oponerse al X Censo Nacional de Población y Vivienda, que comienza mañana jueves hasta el 24 de noviembre.

El temor a la ciencia usualmente lo poseen quienes prefieren la ignorancia para postular sus teorías y miedos con propósitos espurios como el proselitismo de ser anti lo que sea en vez de pro dominicano. Esta herramienta estadística merece apoyo de los buenos ciudadanos, los mismos que sabrán exigir por cualquier difícil cúcara-mácara que se intente y que niegan sus votos a los habituales reperperosos.