En vez de fajarse a competir para merecer el favor de sus clientes, los falsos sindicalistas recurren a ponerse como cómplices de autoridades para aplastar con regulaciones exclusivas a sus competidores.

La argucia de filtrar falsedades para luego disponer otra cosa y quedar bien, lanzar bolas o globos de ensayo, no es nueva ni exclusiva del gobierno. Empero, es más que irritante el caso de la crónica en un diario serio informando que el INTRANT dizque se dispone a ponérsela en china al servicio de transporte vía plataformas digitales, como el de Uber, mientras deja por la libre a taxistas y otros.

¿Por qué en polos turísticos y aeropuertos los policías se quedan como amemados ante el flagrante abuso de taxistas que atacan a vehículos de Uber como si fuesen dueños exclusivos de rutas o calles y aceras? Décadas de abusos por parte de sindicalistas y taxis piratas han sido puestos en evidencia por el servicio de Uber y similares, que son más seguros, limpios, baratos y confiables.

En vez de fajarse a competir para merecer el favor de sus clientes, los falsos sindicalistas recurren a ponerse como cómplices de autoridades para aplastar con regulaciones exclusivas a sus competidores. ¡Así no cambia nada!