Algunos lectores confunden las observaciones políticas del columnista con sus deseos personales. Por ejemplo, mi columna de ayer, titulada “Disiento del Penco”, provocó reacciones como “¡te viraste!” de parte de algunos sorprendidos.

Algunos lectores confunden las observaciones políticas del columnista con sus deseos personales. Por ejemplo, mi columna de ayer, titulada “Disiento del Penco”, provocó reacciones como “¡te viraste!” de parte de algunos sorprendidos. Sin embargo, aunque creo que Gonzalo Castillo y Luis Abinader son ambos buenos relevos que pueden resultar excelentes presidentes, cada uno acusa debilidades notorias.

El Penco en su cuenta oficial de Twitter, @Gonzalo2020RD, apenas ha logrado 13,300 seguidores desde agosto pasado, mientras Luis cuando tuitea tiene 216,500 (su cuenta está desde julio de 2009). El candidato del PRM cuenta con el entusiasta apoyo de su esposa Raquel Arbaje (24,300 seguidores en Twitter) mientras me sorprendo por no saber quién sería la primera dama si gana Gonzalo.

Sin embargo, el candidato del PLD posee una formidable maquinaria electoral y lo apoya un gobierno empeñado en que gane. Mientras Luis, en vez de aprovechar valiosos activos políticos perremeístas como David Collado, luce embelesado haciendo de comparsa al ex que quiere volver, un “aliado” que quisiera hacerlo picadillo. ¡Demasiados enredos y nudos!