Es cosa extraña que dizque la prensa salga en encuestas como una de las instituciones dominicanas con mayor credibilidad. Mi papá decía que quien cree en periodistas no puede creer en Dios. 

Es cosa extraña que dizque la prensa salga en encuestas como una de las instituciones dominicanas con mayor credibilidad. Mi papá decía que quien cree en periodistas no puede creer en Dios.

Esta semana, un periodista miembro de la Junta Monetaria, minutos después de que un grupo de empresarios visitara al presidente Medina para reiterarle su apoyo a las políticas gubernamentales, ante una hipotética pregunta por Twitter acerca de cómo los trataría si ejerciera el poder, respondió: “Que paguen los impuestos, no hagan negocios con favores gubernamentales, que paguen mejores salarios a sus trabajadores y se les eliminen las exenciones y privilegios impositivos”.

¡Ave María purísima! Ramón Núñez Ramírez, que fue él, ¿habrá pasado las décadas que lleva contribuyendo a definir la política monetaria diciendo eso en la Junta? ¿O con sentido de oportunidad cree debe posicionarse ahora porque cree vendrá un gobierno antiempresarial?

Hacer este tipo de oposición desleal desde funciones públicas luce éticamente cuestionable, sobre todo porque en banqueros de verdad su discreción es una virtud. ¡Caray, los periodistas!