Estas instituciones -absorbidas y reducidas en su tamaño en el MINERD- se montarían sobre el presupuesto de casi 200 mil millones de pesos derivado del 4% del PIB que se entrega por ley a Educación.

El Gobierno debería considerar la posibilidad de realizar fusiones o integración de instituciones públicas que pudiesen generar un ahorro considerable de recursos y, probablemente, mayor eficiencia en la operación de ciertas áreas.

Voy al grano.

Los ministerios de Educación Superior, Cultura y de la Juventud pudieran integrarse como dependencias del Ministerio de Educación, quizás como viceministerios.

Estas instituciones -absorbidas y reducidas en su tamaño en el MINERD- se montarían sobre el presupuesto de casi 200 mil millones de pesos derivado del 4% del PIB que se entrega por ley a Educación.

En principio, el ahorro neto del Gobierno con esta decisión serían unos 18,612 millones de pesos sin tener que hacer reforma tributaria.

Todos sabemos que el 4% a Educación se ha convertido en un colchón de liquidez difícil de administrar, con distorsiones asociadas que le han impedido lograr objetivos fundamentales una década después.

Estoy muy claro en el sentido de que esta reforma tendrá resistencia, especialmente de la militancia perremeísta y de los aliados que andan a la captura de empleos en la relación de “toma y daca” del modelo político clientelar.

Sin embargo, el presidente Abinader se anotaría un virao como reformador y podría decir que redujo el tamaño del Estado colocando a ministerios en su justa dimensión de direcciones o de viceministerios.

Este cambio es totalmente posible. Sólo basta con perder el miedo político y jugárselas.