El cuidado de la reputación, como un activo intangible de alto valor, será cada vez más determinante para que las personas, las empresas, las organizaciones y los gobiernos.

SANTO DOMINGO.- El cuidado de la reputación, como un activo intangible de alto valor, será cada vez más determinante para que las personas, las empresas, las organizaciones y los gobiernos logren una aceptación y una licencia social sostenibles en el tiempo en la memoria colectiva, sostiene el economista Víctor Bautista.

“Algunos políticos no entienden que vivimos en el tiempo de la hipertransparencia que permite el juicio social fulminante a quienes viven de las malas prácticas”, sostuvo Bautista.

A modo de ejemplo, señaló que el expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mauricio Claver-Carone, nunca pensó que su amorío con una de sus empleadas le costaría su cargo, comprometiendo la reputación de esa multinacional financiera.

Quienes decidan vivir de la astucia empresarial y política “tendrán que pagar su precio, porque todo ocurre en una casa de cristal que pasa facturas altas a las malas prácticas”, ponderó