Es llamativo que el Indotel objete la fusión de Orange y Tricom, ambas propiedad de Altice, dizque porque causaría una “concentración económica excesiva” en participación del mercado como en uso de frecuencias

Es llamativo que el Indotel objete la fusión de Orange y Tricom, ambas propiedad de Altice, dizque porque causaría una “concentración económica excesiva” en participación del mercado como en uso de frecuencias. ¿Entonces por analogía también dispondrá cambios en el negocio de la televisión?

La posición del organismo regulador se anuncia horas después que la misma Altice inició un recurso contra Viva por alegado uso irregular del espectro. Y semanas luego que el propio Indotel reculó tras cuestionar la validez técnica de la red 4.5 de Claro denunciada por Viva.

Claramente hay un reperpero en el mercado de las telecomunicaciones, con un líder angurrioso que desdeña los clientes que lo enriquecen, una Altice puesta en jaque por la minúscula Viva y un regulador aparentemente abrumado por demasiadas presiones particulares.

El presidente del Indotel, José Manuel del Castillo Saviñón, cuyas aspiraciones políticas no son secretas, haría bien recordando su obligación con los usuarios, los clientes, que agradecen favores de manera distinta a las empresas. La ira popular es más onerosa y contundente.