Este fin de semana el presidente Medina inspeccionó el estado de los bosques en la estribación sureña de la Cordillera Central, donde pese a descubrirse –igual que entre Jarabacoa y Constanza— enormes talas y desmontes, aún están por cumplirse las promesas del ministro de Medio Ambiente de que habrá sanciones y no impunidad.

Este fin de semana el presidente Medina inspeccionó el estado de los bosques en la estribación sureña de la Cordillera Central, donde pese a descubrirse –igual que entre Jarabacoa y Constanza— enormes talas y desmontes, aún están por cumplirse las promesas del ministro de Medio Ambiente de que habrá sanciones y no impunidad.

El combate de Balaguer en defensa de la foresta ha sido reconocido y elogiado hasta por sus opositores y ojalá pase igual con Medina.

Pero Balaguer fracasó combatiendo otro mal igualmente terrible, la corrupción administrativa. El Jefe del Estado ha expresado con firmeza su disposición de hacer lo que nunca antes, a propósito del escándalo de Odebrecht.

Entre descreerlo y fomentar la creencia de una imposibilidad de cambio, por un lado, y alentarlo a higienizar la política “caiga quien caiga” como dijo, prefiero lo segundo. Los dominicanos sí podemos cambiar y mejorar, sea con o sin el concurso de Danilo.

Muchos preferimos que él sea líder de esta cruzada, pues lo contrario sería el preludio de una pesadilla horrorosa.