Estimo que todo dominicano sensato y honesto aspira a una resolución seria del escándalo de Odebrecht y que sus responsables no queden impunes.

Estimo que todo dominicano sensato y honesto aspira a una resolución seria del escándalo de Odebrecht y que sus responsables no queden impunes.

Ahora, dicho esto, también me parece que al presidente Medina se la ponen en China al exigirle que diga/haga más de lo que ha dicho/hecho al respecto.

Revisé este fin de semana muchos de los recientes artículos y declaraciones de políticos, sobre este asunto; no me sorprendió que la inmensa mayoría se trata de desabridas opiniones insustanciales.

Les desagrada Danilo, desde antes de Odebrecht, pero ni siquiera ante un oprobio tan mayúsculo logran que la masa de disgustados les reconozca o asuma como líderes. Muy pocos políticos opositores, como la excepción del alcalde David Collado, están construyendo su futuro con acciones, propuestas y posiciones que conciten respeto o admiración.

¿Cómo saldremos adelante si la imprescindible función política de la oposición es tan o mas deficiente que el propio gobierno?

Los sentimientos, necesidades y sueños de un creciente número de ciudadanos están huérfanos de liderazgo. ¿Serán prescindibles los políticos?