Entre tantos desencantos policiales, reconforta contar con los militares para la regeneración moral de la nación. Nada que añadir, magistrado…

A casi dos años del inicio del gobierno, va confirmándose como una de las mejores escogencias del presidente Abinader para su gabinete la del teniente general Carlos Díaz Morfa como ministro de Defensa.

Las Fuerzas Armadas lucían desmoralizadas por los escándalos por corrupción, flojera fronteriza y tráfico de drogas, violaciones al escalafón e irregularidades internas. Una reciente muestra del enorme cambio en los institutos castrenses es la inusual felicitación a Díaz Morfa por el comando de la principal fuerza de tarea regional de los Estados Unidos, por la “magnífica coordinación y capacidad de reacción inmediata” o listeza de los militares dominicanos y los “significativos éxitos” contra el narcotráfico.

Estos incluyen interdicción de casi once mil kilos de cocaína y detención de 46 narcotraficantes, en 21 operaciones en los primeros meses del 2022. En carta del contralmirante Douglas Fears, Estados Unidos dice a Díaz Morfa: “las unidades bajo su liderazgo son reconocidas a nivel global y nos place aún más seguir fortaleciendo nuestros lazos de amistad institucional”.

Este reconocimiento, personal como institucional, debe enorgullecer al país, especialmente a familiares, amigos y compañeros del ministro de Defensa. Entre tantos desencantos policiales, reconforta contar con los militares para la regeneración moral de la nación. Nada que añadir, magistrado…