Le dije a un amigo háblame de Dios: y amigo me enseñó a amar.

Un cordial saludo a todos mis queridos lectores


El mejor lenguaje sobre Dios:


Una niña dijo al almendro: háblame de Dios, y el almendro floreció, y dio frutos


Le dije al pobre háblame de Dios: y el pobre, me ofreció su capa


Le dije al sueño háblame de Dios: y el sueño se hizo realidad, y disfrute mucho mi sueño.


Le dije a un campesino háblame de Dios: y el campesino me enseño a labrar.


Le dije a la naturaleza háblame de Dios: y la naturaleza se cubrió de hermosura.


Le dije a un amigo háblame de Dios: y amigo me enseñó a amar.


Le dije a un pequeño: háblame de Dios: y el pequeño sonrió.


Le dije a un ruiseñor háblame de Dios: y el ruiseñor se puso a cantar y que tan alto lo hacía.


Le dije a una fuente háblame de Dios: y el agua brotó y con más fuerza.


Le dije a mi madre háblame de Dios: y mi madre me dio un beso en la frente.


Le dije a la gente háblame de Dios: y la gente se amaba y bastante.


Le dije a la voz háblame de Dios: y la voz no encostró palabras.


Le dije al dolor háblame de Dios: y el dolor se trasformó en agradecimiento.


Le dije a la Biblia háblame de Dios: y la Biblia no paró de hablar.


Le dije a Jesús háblame de Dios: y Jesús rezo el Padre Nuestro.


Para hablar de Dios solo tienes: que hablarle a Jesús y escucharle en silencio, esa es la mejor forma.         


Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.