Se fortalece el convencimiento en el sentido de que la nueva variante del COVID-19, ómicron, es altamente contagiosa y menos letal.

SANTO DOMINGO.- Una de las líneas aéreas más importantes para la emisión de turismo hacia República Dominicana es Air Canada.

Hace apenas 4 semanas aterrizó en el Aeropuerto Las Américas el primer vuelo directo Torono-Santo Domingo.

Esto, sin dudas, envió un mensaje importante de confianza en el destino, donde se ha manejado con mucha eficiencia el plan de inmunización.

En una nota de prensa, que ha circulado de bajo perfil, se ha informado que Air Canadá suspende sus vuelos al país.

Vale aclarar, como complemento, que la aerolínea pone en cese la ruta Santo Domingo-Toronto, básicamente por los contagios del COVID-19.

Pero, ojo, no solo lo hace con Santo Domingo; también dejará de volar temporalmente a Antigua, Aruba, Curazao, Bermuda, Gran Caimán, La Habana, San Vicente, San Martín, San Kitts y Nevis.

Se fortalece el convencimiento en el sentido de que la nueva variante del COVID-19, ómicron, es altamente contagiosa y menos letal.

Los titulares de prensa que vendemos al mercado internacional son de contagios masivos, sin precedentes, y esto tiene una alta visibilidad.

Probablemente no se están captando otros mensajes, como la baja letalidad.

Creo que también, a nivel oficial, se requieren señales de que nos estamos ocupando de las medidas preventivas.

La teoría que consiste en dejar que corra el virus para alcanzar la inmunidad del rebaño, en la práctica puede ser fatal en términos de percepción.

Sería bueno enfocar este problema con un poco más de tacto: una de las razones por las que volvieron los turistas está en vacunación, prevención y estricta bioseguridad.

Si no mantenemos eso, podríamos estar creando un disturbio indeseado.