Es necesaria que la persecución y castigo sea asumida siguiendo el debido proceso.

SANTO DOMINGO.- La persecución y el castigo a la corrupción deben ocupar un lugar privilegiado en la agenda de prioridades de la nación dominicana, pero es necesaria que esta tarea sea asumida siguiendo el debido proceso, preservando los derechos de la gente y, sobre todo, las garantías constitucionales para no convertir las causas en circos populares.