Pero también manejó millones de dólares en cooperación de organismos internacionales.

No sé por qué a mi la palabra competittividad, anclada al contexto dominicano, me remite a un sentido de frustración.

En 2006 el gobierno creó el Consejo Nacional de Competitividad.

Se trata de un organismo que desarrolló proyectos, auspició estudios, hizo propuestas, abrió debates en un trayecto de 15 años.

Pero también manejó millones de dólares en cooperación de organismos internacionales.

En su fase más reciente, en las postrimerías del pasado gobierno, vía connotados empresarios integrados, empujando las iniciativas del Consejo Nacional de Competitividad.

Me confieso periodista que se esfuerza por no perder la capacidad de asombro. Hoy encuentro en los periódicos que el gobierno se propone lanzar una estrategia nacional de competitividad. De pronto me surgió la pregunta sobre qué pasó en los 15 años anteriores en la materia.

Para entender por dónde vamos y qué pretendemos, creo que lo lógico hubiese sido contar qué ocurrió antes. La impresión que da es que estamos partiendo de cero y que nunca tuvimos políticas de competitividad.

La verdad es que este un país que siempre borra y recomienza y eso hace difícil crear arraigo, culturas, prácticas que en el tiempo se convierten en referenciales. Esa es nuestra gran diferencia con los países que han sembrado el

desarrollo de manera continua. Siempre estamos recomenzando.