El León merece un premio, por modesto y sencillo. Es el único que conceptualiza en el país. Honesto a carta cabal.

Es mentira que firmara tantos contratos onerosos o depredadores con mineras de fuera. No tuvo nada que ver con FALCONDO en Miranda, con Barrick y las Gold. Desconoce quien autorizó 341 concesiones en el país, la mayoría agresoras de fuentes de agua.

Ignora lo de Sun Land y Embraer. Nunca se montó en un Súper-Tucano.

Es mentira que pactó con Balaguer y su mafia,  que se dedicó a comprar opositores, fomentar clientelismo y corrupción a granel.

En su gobierno no hubo botellas, barrilitos, fundaciones fantasmas. Ni nominillas ni narco-generales. Ni PEME…

No posee alcancías ni ayudó a llenarlas. El Gato Félix y comparsa se hicieron ricos solos y pulcramente.

Ningún grupo empresarial compró a  su gobierno, a precio de vaca muerta, el Puerto de Santo Domingo, San Souci, áreas de la Ciudad Colonial y el Malecón. Nadie del sector privado le hizo “capú” a 16 mil millones de pesos del Estado en empresas eléctricas compartidas.

De ejecuciones extrajudiciales y torturas nunca supo nada.

Es calumnia  lo de los 40 mil millones  que le dio a Danilo para ensuciar más su campaña.

Las fotos con Arturo del Tiempo y Nelson Solano (Zar de la Heroína del Caribe) son montajes.

Si por él hubiera sido, ciertas televisoras no fueran de un Fantasma.

Ha estado ajeno a privatizaciones, paquetazos y exenciones privilegiadas. A las nocivas recetas del FMI y el BM, al endeudamiento oneroso, los TLC, CIA, MOSSAD y tenebrosa misiones colombianas.

Aborrece las dinastías, incluida la de los Vinchos.

Ignora quien montó en el 2010 una dictadura constitucional.

Odia el racismo anti-haitiano y a los autores de la nazi-sentencia Tribunal Constitucional, incluido Ray Guevara.

Nada ha tenido que ver con impunidad y blindaje judicial. Ama la justicia y la vida sencilla. Es sumamente austero.

El Wall Street no lo mencionó en Caso Tucanos, porque sabe que todo esto es así y que Piccini y el Senador se metieron en eso por su cuenta.

El León ha sido un gran agente del progreso sin desigualdades ni empobrecimientos.  Forjador de un país con los mejores sistemas de salud, educación, seguridad social, justicia, transporte y seguridad ciudadana… del Continente.

El León merece respeto y cariño. Merece reelegirse. No le den más carreras, ni en NY ni aquí. No lo pongan en apuros. Déjenlo gobernar de nuevo para que no se hunda este país de las maravillas