Las mafias que operaban en el Plan Social han sido desarticuladas o destruidas. La institución dejó de ser un barril sin fondo donde se dilapidaban miles de millones de pesos. (En algún momento tendrá que revisar los precios y los márgenes, pero mientras tanto, debe continuar su línea de austeridad y rectitud)

El Plan Social de la Presidencia en manos de la doctora Yadira Henríquez es distinto al encontrado.  No podía ser de otro modo. La doctora Henríquez dirigente político con experiencia y capacidad, ocupando importantes cargos en la administración pública, sin que jamás se haya visto envuelta en escándalos de ningún tipo. Su capacidad y honestidad están, pues, fuera de toda duda. Junto a ella se encuentra un grupo de hombres y mujeres de absoluta honradez. Es por esa razón que el Plan Social de la Presidencia se está manejando con transparencia y pulcritud.


Creo que es así porque muchos suplidores se han marchado, mientras que otros se quejan porque los márgenes de beneficios soy muy bajos, no de un 50 y hasta de un cien por ciento, como en el pasado cuando se pagaban artículos y alimentos que nunca llegaban a los almacenes en la cantidad requerida y pagada.


Las mafias que operaban en el Plan Social han sido desarticuladas o destruidas. La institución dejó de ser un barril sin fondo donde se dilapidaban miles de millones de pesos. (En algún momento tendrá que revisar los precios y los márgenes, pero mientras tanto, debe continuar su línea de austeridad y rectitud)


Tengo en mis manos la lista de precios de productos tales como arroz, azúcar, leche, café, aceite, sardinas, etc. La diferencia entre mercados, supermercados y el Plan Social es mucha. El organismo del Estado parece estarle comprando directamente a los pequeños y medianos productores, como debe ser, economizando así mucho dinero y ampliar la cobertura de servicios. Terminó el festival de sobreprecios y altísimos beneficios para las mafias que operaron durante años.


Con los electrodomésticos y otros artículos para el hogar está ocurriendo más o menos lo mismo. Siempre me he preguntado por qué el Estado tiene que comprarles a intermediarios cuando puede hacerlo directamente con los productores chinos, japoneses, coreanos, europeos o estadounidenses. No lo entiendo.


En el Plan Social de la Presidencia se cometieron barbaridades. Las investigaciones realizadas así lo confirman. Lo que no entiendo es porque no se han producido detenciones. ¿Qué pasa que no hay nadie encartado por corrupción? ¿A qué se debe la lentitud si las auditorias terminaron en muchas de las instituciones estatales?


La doctora Henríquez de seguro ha ganado muchos enemigos, algunos con influencias políticas y mucho poder económico, pero está actuando correctamente asumiendo la línea trazada por el presidente Luís Abinader, de trabajo, capacidad y transparencia.


El pueblo debe estar debidamente informado sobre lo que ocurría en el Plan Social de la Presidencia y en otros órganos similares como los Comedores Económicos, Instituto de Estabilización de Precios, el ministerio administrativo de la presidencia, etc. Que se publiquen los precios de cómo se compraba arroz, frijoles, azúcar, leche, aceites, entre otros, así como planchas de zinc, fundas de cemento, acero, electrodomésticos, etc., para que vea el robo y el desfalco del que era víctima con el respaldo del PLD, que montó un entramado corrupto en todas las instituciones del Estado. El pulpo no era un hombre, el pulpo era el PLD.


He dicho que la mayoría de los “suplidores” del Estado el gobierno debió sustituirlos si formaban parte de los cárteles de la corrupción del PLD, que durante 16 años acumularon grandes fortunas. Muchos deben ser sometidos a la justicia porque formaron parte de las asociaciones de malhechores que se crearon durante esos años. ¿O no?