A diario se puede ver cómo la ciudadanía se expresa sobre la gestión del gobierno y de sus principales dirigentes que ocupan una posición relevante en la administración pública, dejando claro totalmente un sentimiento muy diferente comparado al generado en el principio.

En una era en que el poder de las conversaciones por medio de las redes sociales pueden impactar de forma positiva o negativa en cualquier sector o área determinada, el social listening nos permite hacer un monitoreo y análisis a profundidad de las conversaciones que se generan a nivel local o internacional. Remontándonos a las elecciones del 2020, tomando parámetros de los datos que hemos verificado meticulosamente durante todo este tiempo, han arrojado informaciones importantes y relevantes para poder medir el sentimiento de la población dominicana ante el gobierno actual.

En el momento de las designaciones de Luis Abinader anunciadas a través de Twitter, podíamos visualizar un hecho nunca antes visto en la República Dominicana. Los primeros decretos se convirtieron en una de las megas tendencias históricas. Convirtiendo al PRM en el partido con mayor interacción positiva a nivel de redes sociales. Esto marcó una diferencia en el comportamiento social e inició un periodo donde se observa un ciudadano más activo, comprometido e informado por medio de las redes sociales. En otras palabras, el poder ciudadano se manifiesta en redes sociales y es posible escucharlo y medirlo.

A inicios del gobierno del PRM el sentimiento positivo de la población en redes sociales empezó con una valoración de 76% al momento de juramentar sus principales figuras como son: José Paliza, Carolina Mejía, David Collado, Roberto Fulcar, Orlando Jorge Mera y Eduardo Sanz Lovatón. Pero a mediados de diciembre y enero empieza un verdadero cambio.

A diario se puede ver cómo la ciudadanía se expresa sobre la gestión del gobierno y de sus principales dirigentes que ocupan una posición relevante en la administración pública, dejando claro totalmente un sentimiento muy diferente comparado al generado en el principio.

 

El análisis contempló 145,118 menciones en las plataformas de Twitter, Facebook, Instagram, YouTube y generó un total de engagements 1.24 millones de participación de la audiencia. Esto muestra la cantidad de veces que se interactuó públicamente con los mensajes, incluye la cantidad total de me gusta, ya no me gusta, comentarios y veces compartidos.

Posibles causas:

El equipo gestor de la comunicación gubernamental no supo mantener el nivel de interacción con los usuarios en redes sociales, dando prioridad a los medios tradicionales.

Otra posible causa es la polarización de la población usuaria de las redes sociales, en cuanto al manejo y las medidas adoptadas por el gobierno durante la pandemia.

A esto agregamos el cambio drástico en el estilo comunicacional del gobierno, así lo ha percibido la población, fue como pasar de la pasividad a la agresividad de la noche a la mañana.

El descuido en la comunicación 360, el rezago de las cuentas de funcionarios, quienes no supieron mantener el nivel alto de influencia en las redes y al socializar el contenido del gobierno ya no suman como antes.

También se le debe sumar la proliferación de cuentas nuevas o más bien cuentas BOT´s que tienen el mismo periodo de tiempo o menos de un año que hablan positivamente, que a simple vista puede notarlo cualquier usuario en Twitter. Esta mala práctica fue criticada a la anterior gestión y ahora empezaron hacer lo mismo que se criticó.

Lo que no podemos poner en duda es que fue el mismo PRM cuando fue oposición quien empoderó a la ciudadanía para que manifestara su disgusto con el gobierno de turno y pidiera un cambio a través de la mayor cantidad de medios posibles, incluyendo las redes sociales, potenciando la inconformidad de  los ciudadanos durante la última y haciéndola parte de su discurso, ahora se ha revertido esta hazaña en su contra. Ahora lo bueno de esto, es que tenemos una sociedad más empoderada de sus derechos y más activa en ejercer sus derechos democráticos. Esto es un avance democrático que debemos fomentar, pero a la vez debemos estar más alerta de las malas prácticas (Fake News y el uso masivos de cuentas Bots).