Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

Hay una cosa que todo ser humano siempre debe de tener presente es el ser agradecido. No importa si las cosas nos salen bien o mal, de una forma u otra tenemos que ser agradecidos, porque cuando las cosas no nos salen bien, tenemos que pensar que podían siempre ser peores.

Por eso es de suma importancia el ser agradecidos y sobre todo el ser agradecido con Dios, no importa que religión practiques o en cual estés involucrado. Siempre mis amigos y conocidos me envían cosas, pues saben que me gustan las anécdotas y las historias, y como es natural las cosas buenas no son para quedarse uno con ellas sino para compartirlas y ayudar a otros a meditar y reflexionar sobre las mismas. Hoy quiero compartir con Ustedes una oración de agradecimiento que llego a mis manos y dice así.

“Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al acabar un día más, quiero decirte gracias por todo aquello que recibí de Ti Gracias por la vida y por el amor, por las flores, por el aire que respiro, por el sol que me calienta, por la alegría y el dolor, por lo que fue posible y por lo que no fue. Te ofrezco todo lo que hice, el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Te presento las personas amigas, las amistades nuevas y los antiguos amores. Los que están cerca de mí, los que pude ayudar, y aquellos con quien compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría. Más también, Señor, hoy te quiero pedir perdón. Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, perdón por vivir sin entusiasmo. También por la oración que poco a poco fui aplazando y que ahora vengo a presentarte, por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón. Que los próximos días sean siempre bendecidos. Detengo mi vida delante del calendario y te presento mis días, que únicamente Tú sabes si llegaré a vivirlos. Hoy, te pido para mí, mis parientes y amigos, la paz y la alegría, la fortaleza y la prudencia, la lucidez y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad, llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz. Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas o que lastimen. Abre sí, mi ser a todo lo que es bueno. Que mi espíritu sea repleto únicamente de bendiciones para que las derrame por donde pase. Señor, y a mis queridos lectores, llénalos de sabiduría, paz y amor. Y a aquellos que son mis amigos, que nuestra amistad dure para siempre en nuestros corazones. Lléname, también, de bondad y alegría para que todas las personas que yo encuentre en mi camino puedan descubrir en mí un poquito de Ti  Danos siempre días felices, y enséñanos a repartir felicidad. Amén.

Mis queridos amigos, tenemos que ser agradecidos, no hay cualidad más bella para un ser humano que la de ser agradecido, agradecidos con aquellos que nos hacen un favor, agradecidos con aquellos que se preocupan por nuestra salud, con aquellos que se preocupan por nuestro bienestar y el de nuestra familia, y sobre todo ser agradecidos con Dios, por lo poco o lo mucho que tenemos, pues si miramos hacia detrás, veremos que hay otros que están peores que nosotros.

Hasta la próxima  y muchas bendiciones para todos