En la actualidad el mundo enfrenta una escasez en el suministro de carbón y de gas natural y la República Dominicana lo está sintiendo.

SANTO DOMINGO.- La experiencia nos está mostrando que el país no se ha equivocado al haber logrado una diversificación equilibrada de la matriz de generación eléctrica.

La canasta de combustibles para la producción de electricidad es tan variada que nos ayuda a sobrepasar contingencias como las que ocurren actualmente.

Con la inversión privada y pública, a lo largo de los años, después de la reforma y capitalización de la empresa eléctrica hemos logrado integrar proporciones de derivados del petróleo, gas natural, agua, sol, viento y biomasa.

En la actualidad el mundo enfrenta una escasez en el suministro de carbón y de gas natural y la República Dominicana lo está sintiendo.

Será algo de coyuntura, pero mientras tanto tenemos la posibilidad de mantener centrales de generación encendidas para asegurar el abastecimiento de la demanda de energía.

 

Depender de un solo combustible o de pocos medios de generación no conviene a la seguridad energética.

 

Mientras más variada sea la matriz, mejor, pues eso nos ayuda a enfrentar imprevistos cuando se presentan situaciones no controladas con algunos combustibles.

La lección aprendida es que debemos reforzar la planificación del sector eléctrico y mantener un clima de negocios adecuado para que sigan fluyendo las inversiones privadas en generación usando fuentes diversas.

 

Esto supone reglas del juego claras, estables y políticas públicas sensatas que no desincentiven el flujo de capitales, pero sin dudar nunca con una regulación técnica y de calidad que mantenga el orden en el mercado.