Si los ingleses rescataron su Támesis y los neoyorquinos al Hudson y al East River, ¡hagamos lo que nunca hemos hecho!

Uno de mis temas recurrentes es el rescate de los ríos Haina, Isabela y Ozama, que acunan al gran Santo Domingo. Sólo pueden salvarse modificando las vidas de quienes viven en sus riberas y los tratan como cloacas. Aparte de voluntad política de parte del gobierno, muy fluctuante, se requiere apoyo de empresas privadas.

Por eso me alegró que la fundación del Grupo Popular aportó RD$2.5 millones adicionales al Fondo Agua Santo Domingo, al renovar un acuerdo para preservar la parte alta de la cuenca del río Ozama. Desde 2017 esta fundación ha patrocinado la siembra de más de 130,000 plantas en La Cuaba y El Limón, en la microcuenca del Higüero, afluente del río Isabela. La re-educación de ciudadanos sobre la importancia de los ríos es imprescindible para su rescate, no sólo en los barrios carenciados.

Felicito al Popular y a Roberto Herrera, presidente del fondo, por tan fructífera colaboración. Si los ingleses rescataron su Támesis y los neoyorquinos al Hudson y al East River, ¡hagamos lo que nunca hemos hecho!