Las personas que desafían su mente a lo largo de sus vidas -ya sea mediante la lectura, la escritura o los juegos son menos propensas a desarrollar depósitos de proteína en el cerebro relacionada con la enfermedad de Alzheimer.  La forma más común de demencia, que aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad

El Alzheimer s una enfermedad que se manifiesta como deterioro de la conciencia y trastornos de la conducta. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria  y otras capacidades mentales. Aparecen confusión mental, irritabilidad, agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos del paciente declinan.

La beta amiloide es la proteína que está en las placas de los cerebros de las personas con Alzheimer y podría ser el factor inicial de la enfermedad. Las personas que permanecen mentalmente activas construyen reservas cerebrales que les permiten mantenerse agudizadas aún si se forman en el cerebro depósitos de la proteína llamada beta amiloide.

Las imágenes cerebrales de personas con estimulación cerebral temprano, que han permanecido mentalmente activas desde la infancia y durante el transcurso de la vida, desarrollan menos placa amiloide. La actividad cerebral temprana y sostenida podría  prevenir que la placa de beta amiloide se forme en el cerebro.

La causa de la enfermedad permanece desconocida. Es una enfermedad sin medicación preventiva e incurable. Los científicos creen que comienza entre 10 y 15 años antes de que se presenten los problemas de memoria.

En la actualidad hay 36 millones de personas con la enfermedad en todo el mundo y se prevé que llegará a 66 millones en el 2030 y a 115 millones en el 2050.

¿Cómo la actividad cerebral podría prevenir Alzheimer? Se estudiaron a 65 personas saludables de 60 años o más. Los participantes respondieron un cuestionario de preguntas sobre cuán mentalmente activos habían sido durante diferentes períodos de sus vidas, desde los 6 años.

Entre las preguntas se incluía si solían leer periódicos, ir a librerías, escribir cartas o correos electrónicos y jugar juegos.  Los expertos hallaron que las personas que habían sido más activas mentalmente tenían menores niveles de beta amiloide.

Participar toda la vida en actividades cognitivas tiene mayor efecto que ser cognitivamente activo sólo en la edad adulta. Permanecer mentalmente activo haría al cerebro más eficiente, lo que podría tener un efecto protector.

No olvidemos el cuidado de la cuidadora del paciente con Alzheimer, es fundamental.  Será abordado en otra entrega.