Como si no fuera suficiente la vorágine de violencia que arropa Haití, la situación es mucho más grave e inhumana de lo que conoce el mundo y este tenebroso telón de fondo acaba de ser señalado por la ONU.

Dentro de los detalles divulgados, era bien sabido que la escasez de alimentos figuraba entre los elementos de esa crisis, pero se desconocía la magnitud de ese aspecto. Según los informes, cerca de la mitad de la población se enfrenta a una situacion de hambre extrema, con una canasta básica de alimentos que está fuera del alcance de muchos, la inflación en un 33 por ciento y el precio de la gasolina duplicado.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) alertaron este Viernes que una cifra récord de 4.7 millones de personas en el vecino país se encuentran actualmente en situación de hambre extrema, que incluye a 1.8 millones en fase de emergencia y por primera vez en Haití, 19 mil individuos en un nivel catastrófico en un barrio urbano de la capital Puerto Príncipe, hablamos de Cité Soleil, una cifra que poder ser conservadora.

Estas mediciones y cifras son realmente escalofriantes y de seguro capaces de impactar aun a los más insensibles e indiferentes.

En SIN hemos insistido en enfocar este tema por el drama humano que representa ante la violencia de las pandillas, agravado por la falta de alimentos y su encarecimiento, mientras al tiempo que esa nación parece encaminarse a un colapso total.

Penosamente, porque nadie desearía que se tuviera que recurrir a una intervención, esta acción parece a la vista, la única alternativa que tiene el pueblo haitiano para evitar que se profundice más la crisis que padece en medio de la hambruna y la desesperación más absoluta.