En la ética predominan las buenas actuaciones, que forman la opinión de que actuamos basándonos en las buenas costumbres y firmes convicciones.

I.- El proceder de los nuestros hoy

1.- Para los seres humanos carece de sentido su pasó por la vida terrenal, si no

hacen aportes y actúan correctamente en sus relaciones entre sí. Contribuir y

portarse bien definen a la persona.

2.- Un examen desapasionado del proceder de las dominicanas y los

dominicanos de hoy, nos permite comprobar que el objetivo principal de su

existencia no es coadyuvar y hacer el bien, sino mantenerse con vida y

satisfacer apetencias personales.

3.- El nacional dominicano se muestra propenso a obrar para su propio interés,

pero sin tomar en cuenta a los demás. En él pesa mucho el particularismo, no la

colaboración ni el altruismo.

4.- Las palabras que salen de las gargantas de la generalidad de los nuestros,

son articuladas para expresar ideas que causan molestias, desazón y enojó.

Nunca con el fin de hacer sentir satisfacción.

5.- Se impone generar un cambio en la estructura mental del dominicano y la

dominicana, a los fines de que estén formados con una cultura sustentada en

principios nutridos de la ética.

II.- Dificultad de educar sobre la ética

6.- La sociedad dominicana actual está dañada moralmente. Por tanto, no puede

servir como referencia para una nueva forma de vivir en la decencia, porque

está hundida como modelo para actuar bien.

7.- Formar correctamente a un ente social dominicano, hoy resulta sumamente

difícil, por la falta de educadores que reúnan las condiciones de instruir a niñas y

niños en la ética.

8.- Tal vez, a lo mejor estamos equivocados, pero con todo pesar podemos decir

que, hoy por hoy, no vislumbramos en el país a ese equipo de profesoras y

profesores para educar a la niñez en el conjunto de principios y normas de una

nueva conducta.

9.- De todas maneras, porque creemos mucho en la potencialidad de nuestro

pueblo, debemos confiar en que está aquí, entre nosotros, el material humano

que va a hacer surgir en la conciencia social de dominicanas y dominicanos del

futuro, la ética que hace tiempo desapareció del pensamiento de nuestros

connacionales.

10.- Ojalá esté en nuestro medio el número necesario de instructores que

expliquen, con cariño, a sus discípulos la ética, como la ciencia que trata sobre

la moral.

III.- Es un sano deseo educar para obrar con ética

11.- Procurar contar para el mañana con ciudadanos y ciudadanas de igual

conducta, es pura ilusión, porque la manera de comportarse en sociedades

heterogéneas, nunca puede ser igual.

12.- A lo que sí debemos aspirar es a que mujeres y hombres del futuro, ajusten

sus actos a normas y principios de comportamiento decente, a proceder con

honradez, a actuar con limpieza y la práctica de su vida responda a la

coherencia.

13.- Portarse bien, manejarse con decencia y llevar una vida sin lesionar a los

demás, es prueba de conducirse apegado a enseñanzas bien aprendidas para

desarrollarlas en la convivencia civilizada.

14.- En la ética predominan las buenas actuaciones, que forman la opinión de

que actuamos basándonos en las buenas costumbres y firmes convicciones.

15.- La ética se manifiesta en las actuaciones, en la forma de ejecutar un

trabajo, de cómo accionar ante la colectividad, en la lealtad, en sí, es el

concepto de bien proceder.

16.- No hay que romperse la cabeza para ejecutar apegado a la ética. Pura y

simplemente, actuar correctamente como corresponde; portarse a pedir de boca;

hacer lo que manda la sana conciencia siempre bien intencionada.

17.- La persona que honra la ética, se mueve guiada por la honradez; se maneja

de forma responsable; procura ser cumplidora, honesta, apegada a lo justo y se

inclina ante la rectitud.

Ideas finales

18.- Formar niños y niñas para que sean ejemplo de la ética, es instruirles en el

honor y el buen crédito; la respetabilidad y actuar para merecer la buena

reputación y gran estima.

19.- Preocuparse para que el país cuente en el porvenir con coterráneos

convencidos de ajustar sus actuaciones a principios éticos y morales, es hacer

que accionen con suma hidalguía; ser consecuentes con la solidaridad; firmes

practicantes del patriotismo; probar querer a su país y abrazar las causas justas

por las cuales lucha la humanidad.

20.- Por el estado de descomposición, ante la degradación ética y moral que

padece la sociedad dominicana, ahora es más conveniente que nunca

comenzar a trillar el camino por donde ha de transitar la ética hasta llegar al

sistema educativo nacional.

21.- Es pertinente la ocasión para que el tema de la ética ocupe un lugar

preeminente en la conciencia nacional, tomando en consideración que, ahora, el

fenómeno de la corrupción ha llenado en exceso de vergüenza a muchas

familias de personas acusadas de supuestos actos reñidos con la moral y las

buenas costumbres.

22.- En la medida que se eleva la conciencia de mujeres y hombres de bien,

con relación a accionar acorde con la ética, logramos contar con un mejor ser

humano para actuar con sencillez y sociabilidad.