En respuesta a aquella pregunta que me hice hace unos días, acerca de porque el cien pies en la pintura de un conocido y querido amigo artista, Carlos Grant, ciempiés cuyo nombre genérico es escolopendra singulata. El cien pies se desplaza sigilosamente y con basta inteligencia evolución constante.

Por tanto yo decidí investigar más a fondo: y entendí sobre tan  misterioso animalito de la fauna milenaria. Aun muchas veces sin ser tomado en cuenta y me atrevo a decir  sin lugar a dudas que el cien pies se párese tanto a los artistas  que debido al acorralamiento y a la presión social a la que se enfrenta. Tal como el cien pies se defiende con sus aguijones e impregna su veneno, así el artista se defiende con pinceles y genialidad creativa…

A través de golpes recibidos por ser tan distintos y diferente a las demás especie de su entorno muchas veces tiene que ser agresivo y mantenerse a la defensiva incluso en la selva que vivimos en donde son dejados a su suerte y tiene que luchar sin echar atrás. 

De la misma forma que es defensor de sus crías, así como hijo salido de sus entrañas el mismo cien pies como celoso guardián cuida y defiende el laberinto de su amo.