Cada diez años, quizás mucho menos, las modas cambian: lo hacen en el vestir, en los peinados, en las costumbres, en el modo de hablar. A veces este cambio es tan brusco que muchas veces nos toma mucho asimilarlos.

Nuevas palabras en el léxico juvenil que nos hacen decir sin darnos cuenta “klk” está pasando. Yo mentiría si dijera que soy el mismo de los 70`s. claro que no, nadie lo es… ya han pasado 43 años. La agresividad, la rapidez que poníamos en cada uno de los proyectos que dirigíamos ha cambiado totalmente. No soy el mismo de los 70`s gracias a Dios, porque gracias a él es que tengo la experiencia de 43 años de carrera.

Nunca me he prevalido de los elementos que en su momento se pusieron de moda hasta la fecha: Los estupefacientes. Ni los he usado, ni los he recomendado. Lo que si he hecho es darme mi trago y eso lo hago en nombre del padre. Lo he detenido una que otra vez por cuestiones de integridad física, pero al tiempo recobramos la costumbre.

Por todo lo anteriormente dicho no me puedo poner ni la ropa ni el peinado de la mayoría de los que hoy son urbanos, aunque respete a unos cuantos, no a todos. Muchos se cobijan bajo el techo de esta palabra para declarar que son arreglistas, o productores, o cantantes. Muchos de estos no son más que la sombra de sus sueños. Aun no tienen nada claro.

El vicio y el lambonismo son dos prendas de hoy. La capacidad y el trabajo serio han sido pisoteadas por estas dos perlas. Lamentablemente ahí yo me quede bien atrás… porque mis valores y mis principios no me permiten ni lamber ni alucinarme…

No soy ni podré ser lo mismo de ayer en este mundo de hoy.  De la forma en que el medio se maneja hoy siento como que ya no quepo…