El trabajo de convencimiento ideológico, elaborado por los ideólogos del sistema, está dirigido al pueblo para que lo digiera bien.

I.- Una explicación necesaria

1.- Al escribir con relación a la ideología, no hemos procedido sin orden ni concierto, en forma descabellada. Tratamos de exponer partiendo de lo razonable, no de lo disparatado o absurdo.

2.- Las posiciones ideológicas, desde siempre, han sido tan dominantes, que apoyándose en iguales criterios, aunque con diferentes palabras, históricamente los grupos conservadores han apoyado a los sistemas sociales esclavista, feudal y capitalista, pero, como es natural, se han opuesto al socialismo real.

3.- Es posible que en nuestro país, menos del uno por ciento de la población total, no se da cuenta de que, ideológicamente, está condicionada por las ideas que convienen a la minoría nacional.

4.- Porque tratamos de ser algo avistados, no podíamos dejar pasar,  así por así, el mensaje que ingeniosamente les fue enviado a los pobres del país, para que acepten tranquilamente su miseria, tocando puertas.

5.- Es oportuno precisar algunas consideraciones con respecto al trabajo de adoctrinamiento que hacen las clases dominantes de cada sociedad humana, con el fin de mantenerse en el poder.

II.- La ideología y la lucha por sembrarla

6.- De manera intencional, deliberadamente los grupos que se identifican con el sistema social vigente, están interesados en que su ideología sea la base de orientación de todos los integrantes de la sociedad. Los ideólogos del orden establecido procuran, con intensidad premeditada que la generalidad asuma su doctrina, abrace sus ideas.

7.- En cada medio social se desarrolla una lucha ideológica que se expresa de diferentes formas, procurando que se imponga una cualquiera sobre la otra. La portadora de las ideas del status quo, busca reinar, mandar en la conciencia de la población.

8.- La contienda ideológica se lleva a cabo en forma abierta y encubierta, perceptible e imperceptible, tangible e intangible, comprensible e incomprensible, hermética y abierta, verbal y escrita. La pugna del pensamiento se manifiesta de las formas más diversas. El pugilato está presente a cada momento y no es fácil de advertir.

9.- No resulta cómodo entender cuando alguien quiere que su ideología penetre en la conciencia de otro, porque los mensajes son enviados con sutileza muy refinada, suave, con exquisitez. Hay que estar bien organizado, ideológicamente, con ojo avizor, ser agudo, mantenerse avispado, porque a cualquier tonto que se comporta obtuso lo venden ideológicamente metiéndole gato por liebre.

10.- El trabajo de convencimiento ideológico, elaborado por los ideólogos del sistema, está dirigido al pueblo para que lo digiera bien, lo absorba suavemente como un agradable alimento, para que se nutra con las ideas que les sirven  quienes las fabrican y las exhiben como buenas y bonitas, aunque en el fondo son malas y feas.

11.- La misión de los ideólogos del sistema social que impera aquí, es hacer creer al pueblo que el régimen que le mantiene viviendo en pobreza, estado de desigualdad y opresión social, es algo natural, como que Dios lo mandó, y como tal hay que aceptarlo, procurando que la resignación, el conformismo, la docilidad, y la mansedumbre se apodere de los oprimidos.

III.- Los ideólogos disfrazando el sistema

12.- En razón de que la sociedad dominicana está compuesta por mujeres y hombres con formación clasista e ideológica distintas, y el poder del Estado está en manos de grupos que se identifican con el sistema, estos últimos tienen interés que la ideología suya sea la aceptada por todos.

13.- Los defensores y los difusores de la ideología del ordenamiento económico, social y político del país, la presentan bonita, hermosa, como enviada por Dios al pueblo dominicano; y las supuestas bondades del sistema las venden con tanta dulzura que cualquiera las enamora.

14.- Los aliados o aprovechados del régimen económico dominicano actual lo defienden con energía y autoritarismo; en forma ardorosa, apasionada, con vehemencia. Algunos actúan ingenuamente con el convencimiento de que es verdad lo que defienden; otros, están conscientes de que venden una mentira, que están haciendo un teatro, presentando una comedia con infundios, engañifas y fanfarronadas.

15.- Por muy injusto, decadente, atrasado e infuncional que sea el sistema capitalista, sus ideólogos tratan de pintarlo como justo y funcional. Lo protegen como la niña de sus ojos y lo amparan para que perviva. Con palabras rebuscadas lo maquillan, presentándolo gracioso, como si fuera muy atrayente para los oprimidos.

16.- Los políticos conformes con el sistema, y coincidentes con el modelo actual, utilizan toda una serie de calificativos a los fines de hacerlo agradable, simpático, ameno y encantador, conscientes de que la desigualdad y las lacras sistémicas indignan a amplios sectores de la sociedad dominicana.

Ideas finales

17.- Para contrarrestar a los que quieren que el pueblo dominicano se mantenga cabizbajo, muy abatido y apenado por entero, debemos sembrarle en su cerebro entusiasmo y así esté listo para accionar contra su desgracia.

18.- Por encima de las dificultades que hoy afectan a la mayoría de la población dominicana, es necesario inyectarla de buen humor, para que vaya a la lucha confiada en su triunfo; radiante, jubilosa, cargada de esperanza y llena de gozo.

19.- A los hombres y a las mujeres del pueblo, a las masas populares, debemos estimularlas, incentivarlas para que sean activas, altamente espabiladas, para que no se desalienten, ni se desmotiven.

20.- En lugar de ver a los pobres tocando puertas, demostrando torpeza, lo que debemos es motivarles para que se comporten dinámicos, muy ágil y prestos a conquistar, batallando por sus derechos y libertades.

21.- Para vencer a los ideólogos de la humillación y el pedir mediante ruego, hay que orientar a los marginados sociales, a los fines de que se muevan; se sacudan, demostrando así que no aceptarán el hambre con quietud, en calma, sino en revuelo y listos para triunfar.

22.- Hay que convencer a los pobres para que no hagan caso; no tomen en cuenta; hacer oídos sordos, siempre desatender aquellos mensajes llenos de pesimismo que les mandan a estar de pedigüeños tocando puertas.

23.- En lugar de descender tocando puertas, el pueblo humilde y trabajador debe elevarse por encima de su pobreza; empinarse para ponerse allá, encaramarse en el poder del Estado, que como mayoría y por laboriosidad le corresponde.

24.- Aquellos que difunden la ideología del sistema, llamando a los de abajo a tocar puertas, quieren engañar, y de cualquier manera marranear, distraer para prolongar el sufrimiento de las víctimas del sistema, a esos que no comen, o comen a veces.

25.- Las mujeres y los hombres preocupados por construir un nuevo y mejor país, están en la obligación de permanecer ahí, atentos, concentrados y vigilantes; y nunca distraídos ni despistados, para no caer en las trampas ideológicas, como esa que llama a cifrar el porvenir de nuestro pueblo en tocar puertas.