Es lamentable que Félix Bautista (que, de ser hace 20 años un humilde sastrecito sanjuanero, ha logrado, con océanos del sudor que mana de su frente, un patrimonio de 100 bienes inmuebles, entre ellos más de 40 edificios de apartamentos, villas en Casa de Campo, constructoras, cementeras y fábricas de asfalto, más multimillonarias cuentas de bancos en todas las monedas convertibles) ahora sea objeto de una implacable y cruel persecución política por parte del Procurador General, respaldado por casi once millones de personas que también quieren joder a ese angelito. ¡Qué país tan injusto!