La aparente campaña encubierta que ciertos locutores financiados por sectores oficiales realizan por radio y otras acciones como la cancelación de la licencia ambiental a Seaboard, revelan un aspecto del poder que podría ser esperanzador.

Se trata de que, debidamente motivados, hay funcionarios que pudieran marcar la diferencia en investigaciones como la de Odebrecht.

Re-direccionando el gadejo, en vez de andar pellizcando innecesaria y afrentosamente a inversionistas cuyo atrevimiento mayor ha sido arriesgar capitales para proveer la electricidad que ha motorizado el crecimiento económico de la última década, del cual tanto se enorgullece el PLD, los bellacos en ejercicio bien pudieran dedicar similares esfuerzos a respaldar con acciones las palabras del presidente Medina contra la corrupción e impunidad.

Tras muchos años operando ejemplarmente, sin otra contaminación que su ruido, las autoridades descubren súbitamente el riesgo de las plantas flotantes del Ozama…

Caer en gracia siempre es mejor que ser simpático. Pero un país que castiga a gente seria cuyo pecado es ganar dinero honestamente merece revisarse. ¡Al final todo se sabe!