La excarcelación de los dos principales inculpados del caso Odebrecht, calificada como “funesta” por el Procurador General pese a que no la apeló, ha sido sabroseada por voceros del leonelismo como una victoria intra-partidista ante sus adversarios danilistas

La excarcelación de los dos principales inculpados del caso Odebrecht, calificada como “funesta” por el Procurador General pese a que no la apeló, ha sido sabroseada por voceros del leonelismo como una victoria intra-partidista ante sus adversarios danilistas.

El proceso judicial por corrupción más importante en muchas décadas, cuyas contundentes pruebas y confesiones lucen apabullantes, no merece reducirse a tan pedestre confrontación.

La imprudente celebración en redes sociales de leonelistas sirve en bandeja de plata al Gobierno la oportunidad de reivindicar su profesión de justicia contra la corrupción e impunidad.

La política tiñe siempre cualquier acontecimiento como el proceso Odebrecht, según demuestra la presteza de los Verdes para tratar de aprovechar esta algazara. Dizque someterán penalmente al presidente Medina acusándolo como “principal responsable de la corrupción e impunidad que azota el pueblo”. ¡No sólo en Macondo algún Almeyda se disfraza de cotorra!

Si la inmensa mayoría de dominicanos que son ajenos a tantas maquinaciones no se sacuden y exigen radicalmente más seriedad contra la corrupción y la impunidad, ¡mejor dejemos esto!