Para muchos, sin embargo, era crónica de una muerte anunciada, en vista de la forma, a todas luces selectiva y excluyente, en que fue instrumentado el expediente.

SANTO DOMINGO.- En términos generales, los resultados del juicio de fondo a los acusados de recibir sobornos de Odebrecht en el país dejaron una frustración en la ciudadanía deseosa de que con ese caso se sentara un ejemplar precedente en contra la corrupción.

Para muchos, sin embargo, era crónica de una muerte anunciada, en vista de la forma, a todas luces selectiva y excluyente, en que fue instrumentado el expediente.

Ahora, sin embargo, se abre una nueva oportunidad para que el Ministerio Público pueda retomar el caso con el apoyo de los fiscales de Perú, dispuestos a colaborar con la República Dominicana con nuevos codinomes que pueden llevar a identificar a otros que recibieron sobornos de la multinacional brasileña.

Cuando en medio del escándalo de corrupción, el más grande registrado en el país y que fue develado por Estados Unidos, el Informe difundió un pormenorizado trabajo de investigación sobre estos nombres en clave, Jean Alan trató de restarle validez e importancia calificando la fuente como una simple hoja de Excel.

Mientras en el país se le daba de lado a esta evidencia de nombres en clave, en otros países como Perú, se llegaba hasta los responsables y se hacía justicia basado en estos codinomes y otros elementos investigados con verdadera voluntad e interés de desentrañar la verdad de lo acontecido en el caso Odebrecht.

La oportunidad de retomar aquí en el país el caso Odebrecht con seriedad surge luego de que la fiscalía de Perú recibiera desde Brasil un archivo con 334 páginas en las que se revela información con nuevos codinomes de beneficiarios de sobornos de la constructora brasileña a través de la división de Operaciones Estructuradas, que contiene información de otros países, incluyendo República Dominicana.

Se presenta entonces esta coyuntura para la Procuraduría General de la República, con la colaboración de los fiscales peruanos y la justicia brasileña, de retomar el caso.

¿Tendrán la valentía, caiga quien caiga?

¿Cuándo finalmente irán a Brasil?

¿Cuándo solicitarán interrogar a los ex gerentes de la constructora, que son los que saben los nombres detrás de los nombres en clave y por ende los sobornados?

Por favor acabemos con este manto de impunidad y frustración que este sonado escándalo dejó en el país.