Cuan hermoso es cuando padres de familia, con sus buenas actuaciones, como ser responsables, respetuosos, bondadadosos, proveedores, cariñosos y buenos esposos, son ejemplos a seguir para sus hijos, pero ahora observamos con mucha preocupación y pena la crisis interfamiliar que se padece, no solo en nuestro país, sino en todo el mundo.

La desintegración de la familia, la principal célula de la sociedad, es algo que estamos observando con gran estupor a raiz de los aberrantes antivalores, que antes eran rechazados, pero ahora han sido aceptados como normales.

Muchos individuos, en lugar de ser padres ejemplares, por sus hechos, muestran todo lo contrario, debido a la inversión de valores que nos ha tocado vivir, cuando a lo malo se considera bueno y lo bueno malo.

Ahora muchos padres no exhiben calidad moral ni siquiera para corregir a sus hijos por ausencia de ejemplos, dentro y fuera del hogar, dejando mucho que desear, porque no sacan tiempo para compartir con sus hijos y mucho menos corregirlos.

La sociedad, en todos sus estamentos, está llena de malos ejemplos de algunos de sus líderes, como en la política, el empresariado, en instituciones gubernamentales y privadas. Aquí son pocos los buenos ejemplos a seguir, porque no se puede predicar la moralidad y transparencia, sino están avaladas con una conducta que genere a todos, confianza y respeto.

Eric Yaverbaum en su libro Secretos del Liderazgo de los ejecutivos más exitosos del mundo, dice que su más poderoso secreto es guiar con el ejemplo.

En una ocasión una abuela trajo su nieto a Mahamat Gandhi. El niño tenía un apetito insaciable por el azúcar lo cual estaba poniendo en peligro su salud.

"Por favor, ella suplicó a Gandhi, dígale a mi nieto que deje de comer azúcar, ya que se que él lo respeta mucho a usted, yo se que él le escuchará lo que usted le diga. Gandhi les pidió que se fueran y regresaran en cuatro días. Cuatro días más tarde regresaron la abuela y el nieto. Gandhi mirando a los ojos al nieto de la señora le dijo con autoridad: "Deje de comer azúcar, estás hiriendo tu cuerpo".

Después de un breve silencio, la abuela le preguntó a Gandhi. Señor , por qué usted nos pidió esperar cuatro días y regresar, si esto mismo lo hubiera dicho el día que vine? Gandhi respondió: "Señora, hace cuatro días yo estaba comiendo azúcar y no podía hablarle con autoridad a su nieto. Ahora puedo, porque hace cuatro días dejé de comer azúcar".

Es una realidad. El mejor maestro no son nuestras palabras sino nuestros hechos. Este es un buen día para comenzar a ser ejemplo.

Cuando vinieron a él, (el Apóstol Pablo), les dijo: Vosotros bien sabéis cómo he sido con vosotros todo el tiempo, (siendo ejemplo) desde el primer día que estuve en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, y con lágrimas y con pruebas que vinieron sobre mí . Hechos 20:18,19.

Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo. Hechos 2:5-7. Cristo fue el ejemplo sumum de mansedumbre y humildad.

Dios bendiga a mis amigos y hermanos lectores.