Contrario al cavernícola, varios consorcios protagonizaron una gran transformación, incluyendo un cambio generacional de liderazgo.

Hace unos años, ante la apertura del mercado y la revolución digital, muchos industriales y comerciantes dominicanos reaccionaron instintivamente procurando protección del gobierno. Ante la terquedad de los hechos, los más inteligentes y ágiles decidieron adaptarse a las realidades en lugar de combatirlas desde esta pequeña economía que se integraba a la globalización.

Algunos, malos negociantes como cierto ufano ventrílocuo empresarial, propusieron cómodas ideas absurdas como prohibir el comercio internacional por Internet o meterles impuestos proteccionistas a compras por Amazon y otras medidas perjudiciales para los consumidores. Contrario al cavernícola, varios consorcios protagonizaron una gran transformación, incluyendo un cambio generacional de liderazgo.

Uno fue el Grupo SID, empresa jovencita casi nonagenaria, enfocada en satisfacer al cliente local e internacional. Tras invertir más de US$20 millones, anunció ayer una alianza con Amazon Web Services (AWS) para entrar a la cuarta revolución industrial con tecnologías informáticas que fusionan los mundos físico, digital y biológico, afianzándose como inversionistas visionarios de calidad mundial. Me alegra muchísimo felicitarlos, especialmente su presidente Ligia Bonetti DuBreil, accionistas y colaboradores, augurándoles renovados éxitos.