Un cordial saludo a todos mis queridos lectores. Espero se encuentren bien en unión de toda su querida familia.

Si vamos a hablar de la felicidad tenemos que primero definir que es la felicidad, la cual no podemos comprar con todo el dinero del mundo, pues yo conozco muchas personas que tienen muchísimo dinero y no son felices. Sin embargo conozco personas que son muy pero muy pobres y son felices, la felicidad con que viven es admirable.

La felicidad es un estado del ánimo que supone una satisfacción. Quien está feliz se siente a gusto, contento y complacido.

La felicidad es el estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha en gozar de lo que desea o  disfrutar de algo bueno. Es una emoción que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada.

Me recuerdo cuando yo era pequeñito que mi padre me decía que ser feliz era la clave para la vida. Después crecí y comencé  a ir a la escuela, y me pregunto el profesor, que quería ser cuando fuese grande y le conteste ser muy pero muy feliz. Él me dijo que parecía que yo no había entendido su pregunta, yo le dije que él no había entendido la vida.

Yo soy feliz porque primero tengo a Dios como centro de mi vida. Después porque tengo una esposa con quien llevo casado 53 años y me hace feliz. Tengo una hija que es mi felicidad ella y su familia. Tengo una nieta que me hace muy feliz. Que mas le puedo pedir a la vida.

No tengo dinero, pero el dinero no compra la felicidad. El dinero lo tenemos y un día se acaba, pero la felicidad no.

Termino con el Versículo 3, del Evangelio de San Juan, Capitulo 4 que dice: “Nada me causa mayor alegría que saber que mis hijos viven en la verdad”.

Hasta la próxima, y muchas bendiciones para todos