En el incidente, Florián recibió siete heridas de balas con entrada y salida. "Yo no le iba a tirar tantos balazos, pero fue que el gatillo se corrió", dijo en su momento el responsable de la muerte del reo.

SANTO DOMINGO.- El sábado 16 de mayo de 2009 Rolando Florián Féliz, considerado el mayor capo y el más temido del país, murió de siete disparos en la cárcel de Najayo, donde guardaba prisión tras ser detenido en 1994 con 953 kilos de cocaína.

Florián Féliz estuvo vinculado a varios casos de drogas y asesinatos, entre los que se destaca el secuestro y muerte de Víctor Augusto Féliz Matos, también recibió una condena por intentar fugarse de la cárcel en una ocasión. 

En varias ocasiones buscó la libertad bajo fianza, pero no fue posible debido a que le denegaban la solicitud, pero durante el tiempo en prisión se constituyó en el Rey de Najayo y continuaba dirigiendo su violento emporio criminal.

De acuerdo con las informaciones, antes del incidente que le quitó la vida, el capitán del recinto le pidió al recluso que terminara una visita que superaba la hora dedicada para las visitas, lo que enfureció a Florián Féliz que en el proceso hirió en la cara con un arma blanca al agente que lo custodiaba, el Capitán tomó la pistola de un sargento y disparó hacia el reo.

"Me tiró como ocho veces, puñaladas, y me cortó la boca y los dedos. Entonces un sargento tenía la pistola en el bolsillo y yo se la saqué...Yo estaba ahí ciego, bañado en sangre. Saqué la pistola, la sobé y le disparé", contó el capitán Lino Oscar Jiménez a un medio nacional. 

En el incidente, Florián recibió siete heridas de balas con entrada y salida. "Yo no le iba a tirar tantos balazos, pero fue que el gatillo se corrió", explicó.

Florián Féliz de 43 años, era estudiante de odontología de la UASD, cuando fue detenido en el 1994 y condenado a una pena de 20 años, por el tráfico de 953 kilos de cocaína. Pasó por los penales de La Victoria, Monte Plata, donde estuvo en celdas de alta seguridad. Desde el 2005 lo trasladaron a una celda común en Najayo.

En el 2019, a diez años de su muerte, unos desconocidos profanaron su tumba en el cementerio "Don Américo Melo Andújar" de Barahona.

Los autores de la acción, destruyeron la parte trasera de la bóveda y removieron parte de la osamenta y dejaron esparcidas algunas de estas.